“Doggie day” (y II)

Por Cristina Falkenberg

Fotografía Evaldés

Todas las fotografías son de animalitos adoptados a través de la protectora

La semana pasada os contamos lo que llamábamos un “doggie day”. Sin embargo eso era sólo la primera parte de la historia.

Esta vez no ha dado tiempo de poner vacunas y esterilizar en Utrera de modo que lo haremos en Alicante, donde también nos atiende un magnífico veterinario, Arnau. Bien pues los animales se revisan todos a fondo, se vacunan y se esterilizan.

Se les pondrá chip y pasaporte, en el cual marcamos no sólo las vacunas sino también las desparasitaciones, los tests y su fecha. Recuerda que sólo puede hacer anotaciones en el pasaporte tu veterinario y que éstas deben llevar la fecha, su sello y su firma. Además en el caso de las vacunas debe figurar la pegatina del fabricante. Si no, la anotación no es válida y podría haberla hecho cualquiera.

Un programa de vacunación completa lleva una o dos vacunas de la rabia (en Andalucía son obligatorias dos, con un mes entre una vacuna y otra).

Además en el caso de los cachorros se inicia con una vacuna “puppy” que se pone a las seis semanas de vida. A ella siguen dos vacunas heptavalentes (pentavalente en gatos), también con una separación de un mes entre una y otra.

La repetición de las vacunas sólo es necesaria en la primovacunación. Luego las vacunas son anuales aunque hay todo un debate acerca de si de verdad es necesario vacunar con tanta frecuencia y si no será excesivo.

Si bien es cierto que lo único obligatorio por ley es la vacuna de la rabia y la desparasitación por echinococcus (gusano de la tenia) una vez al año, lo cierto es que es totalmente insuficiente.

Aunque uno no tenga ciertas enfermedades en su zona, los hechos son que es cada vez más frecuente viajar con nuestras mascotas. Por lo tanto si la vacuna de nuestro perrito puede ser heptavalente, mejor que la más sencilla tetravalente —o la felina pentavalente frente a la trivalente, más sencilla—, aunque cuesten un poquito más. Los pocos euros de diferencia bien valen la pena.

Desparasitación interna: fundamental

Por lo que respecta a la desparasitación interna, por supuesto que hay que tener a raya a la tenia: pero no es lo único que pueden padecer nuestros amigos peludos. Cestodos (vermes redondos) y nematodos (vermes planos) son “pasajeros” habituales de los animales de compañía. Cinco días de Telmín, una dosis de algo más completo como pueda ser el Zypirán plus (entre otros muchos productos, pero estos son dos clásicos) resultan más que aconsejables.

Por supuesto se revisan ojos, oídos, uñas… en fin, todo lo que uno haría con su propia mascota, de manera habitual. Se trata cualquier anomalía: hay animales que tienen necesidad de una operación, o simplemente necesitan seguir recuperándose y estarán un tiempo más en acogida.

Protectora de Marina Alta no da animales enfermos en adopción sino animales sanos, listos para ser disfrutados por sus nuevos dueños.

Bien, pues hechos los tratamientos básicos y con todo el mundo asentado, viene la puesta a punto final: peluquería y fotografía.

La peluquería de un perrito de pelo largo puede llevar horas, hasta sacarle todos los nudos y el pelo que pueda tener muerto, que es justo el que le causa tantos nudos. Siempre que se pueda es preferible salvar la capa del animal, pues tarda meses en volver a crecerle.

Existen unas maravillosas cardas rígidas que se pasan una vez cada dos o tres meses y que retiran absolutamente todo el pelo muerto que pueda tener el animal. Nos evitarán muchos nudos y mucho del pelo que las mascotas a veces sueltan en casa.

Desafortunadamente no siempre es posible salvar el pelo: hay animalitos que vienen tan desmejorados que no hay más remedio que retirarles todo el pelo, sobre todo en los casos en que haya que tratarles la piel. Para esto hay que usar siempre una máquina de cortar el pelo, como las que usan en las peluquerías y evitando tocar la piel con las cuchillas. El pelo de un animal no debe cortarse a tijera: es muy fácil que le hagamos heridas sin querer.

En el caso más frecuente de los gatos, así como de algunos perros, el baño no les gusta demasiado. En este caso es aconsejable darle un calmante suave que nos proporcionará nuestro veterinario (Calmivet o similar). Nosotros trabajaremos mucho más rápido y para el animal la indispensable peluquería no será una experiencia tan traumática como cuando tenemos que pelarnos con él para terminar de bañarle (y secarle con secador).

Desparasitación externa, vital para su salud

Dos días antes o después del baño, se le pone su pipeta, que le protegerá de los parásitos externos: pulgas, garrapatas… Estos “visitantes” son transmisores de numerosas enfermedades, incluida la temida leishmania que transmite el mosquito flebotomo y que con una buena pipeta podemos mantener a raya.

Si puede salvarse la capa de un animal, se salva y con buenos champús, sérums, vitaminas específicas para el pelo y una alimentación óptima, en un par de meses ya se nota la diferencia y en cinco o seis meses suelen volver a lucir en todo su glamur perrigatuno.

Repeinados y guapísimos, elegiremos para ellos un arnés favorecedor, un lazo que les recoja el flequillo para que al fotografiar podamos ver la expresión de su cara… y los llevaremos a retratar.

De la peluquería salen cuan rutilantes estrellas del celuloide, pero fotografiar un animal no es sólo mostrar su belleza física (que nunca debió perder): es saber captar su alma. Hay un dueño para casa mascota y en Protectora de Marina Alta estamos convencidos de que aparte de entregar animales sanos, con unos tratamientos completísimos, perfumados y con lazo, los dueños y sus mascotas son “almas gemelas”: de ahí la importancia de que las fotografías reflejen la personalidad de cada perrito, algo que sinceramente creemos que nuestra fotógrafo Evaldés sabe hacer.

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