¿Regalar animales?

 

Por Cristina Falkenberg – Fotografía Evaldés

Todas las fotografías son de animales adoptados a través de Protectora de Marina Alta

Por Navidades y Reyes vemos cómo las tiendas de animales se llevan de perritos, gatitos y conejos de raza que nos llaman desde sus vitrinas, deseosos de salir ahí.

Sin embargo comprar un animal no es una decisión que se deba tomar a la ligera.

Un perro bien cuidado puede durar fácilmente quince años, y en el caso de algunas razas como los Alaskan Malamute, Siberian Husky o Samoyedos aún más.

Por lo que respecta a los gatos, de nuevo dependiendo de la raza, si están bien cuidados podrán pasar de los quince años sin dificultad.

No es fácil imaginar dónde estaremos nosotros entonces, pero hay que ser sensatos y pensar si vamos a poder encargarnos de un animal durante todos los años de vida que le queden. El primero que sufrirá nuestra falta de estabilidad laboral, económica o sentimental será nuestra mascota, y no es justo.

¿Comprar o adoptar?

Por supuesto que hay criadores excelentes sin cuya cuidadosa labor de selección hoy en día no tendríamos la multitud de razas que tenemos. Sin embargo no todas las razas están siempre igual de sanas: es el caso de los gatos Munchkin, de patas sumamente cortas, un defecto genético que no garantiza al felino las mejores características para su especie, por curioso de ver que resulte este gato.

El control sobre la cría de animales es escaso, sea en España o en otros países, caso de los países del Este de Europa. Con frecuencia los animales llegan con enfermedades, algunas hereditarias. Tras una elevada factura del veterinario, todo lo que nos quedará será un disgusto tremendo por la muerte de nuestro ángel.

En Protectora de Marina Alta aconsejamos pedir ver las instalaciones del criador antes de comprar. Si no las podemos ver, es muy probable que estemos alimentando una de las industrias más horrendas y crueles que hay, que son las granjas de cachorros de raza.

La madre de nuestro precioso cachorro es un animal que vive su vida entera encerrada en una jaula, sin los mínimos cuidados veterinarios, entre suciedad y pariendo celo tras celo, sin tiempo para recuperarse. Cuando es vieja y ya no sirve, la matan, o si tiene suerte, llega a alguna protectora.

Algunos de los peores casos que se ven son los de estas perritas.

Buenas razones para adoptar

Las protectoras están a rebosar de animales: con raza y sin ella; cachorros, jóvenes, adultos o mayores: todos ellos necesitan un hogar.

Una buen a protectora ofrecerá sus animales testados, vacunados, revisados a fondo, desparasitados, limpios y peinados, con chip, pasaporte y esterilizados. Si el animal tiene alguna enfermedad, figurará en su pasaporte, en la sección XII “Varios”. Si no, figurará que los tests han dado negativo.

Los tests más habituales son PIF, leucemia e inmunodeficiencia en los gatos; y en los perros erlichia, anaplasma y leishmania.

Hablaremos más de estas enfermedades en otros posts pero recordad que adoptar de una buena protectora es un ahorro. El animal sale gratis y el elenco de tratamientos sale muchísimo más barato que si uno lo hace por su cuenta.

 

2 comentarios sobre:
“¿Regalar animales?”
  • Ya que se esta hablando de adoptar angeles, estaria bien plantearnos nuestro vocabulario. No son mascotas, si los adoptamos realmente son miembros de nuestra familia. Eso evitara que utilicemos frases como “los perros y los gatos DURAN quince años”. Los perros, los gatos y todo ser vivo no DURA, sino VIVE. Las cosas duran, y nuestros hijos adoptivos de otras razas no son cosas.
    Gracias por hablar de este tema, aunque me gustaria dejar una aclaracion para que nadie se lleve una sopresa. Como se dice arriba en el articulo, una protectora tiene muchisimos gastos, incluso cada vez que da a uno de sus huespedes en adopcion, que sea un perro, un gato, un conejo, o cualquier otro ser que ha llegado hasta alli. Se entregan todos con contrato de adopcion, y SI HAY GASTOS. Los gastos que cubren basicamente la esterilizacion y el chip, a PRECIO DE COSTE. Porque todo el resto, todos los cuidados que han recibidos esos angeles antes de llegar a nuestra casa, esos los han pagado las protectoras. Para ello necesitan no solo voluntarios que ayuden en las tareas del dia a dia, sino tambien personas que les apoyen economicamente, ya que ninguna protectora tiene nunca de sobra. Hay muchos, muchos seres que se tienen que quedar fuera por falta de medios. Para estas Navidades, regalemos apadrinamientos, teamings, apoyo a las protectoras y los santuarios, es un regalo que tendria mucho sentido para los niños… y los no tan niños.

    • Gracias por su comentario Laura, pero nada hay de incorrecto u ofensivo a la hora de hablar de que alguien o algo “dure” un tiempo. por ejemplo decir que los hijos duran en haca hasta casi la treintena, es una expresión perfectamente correcta.

      Por lo demás y por mucho que amemos a nuestras mascotas no son hijos adoptivos en el mismo sentido que los hijos que uno pueda adoptar. Por ejemplo, los hijos tienen una obligación de velar por sus padres mayores y proporcionarles alimentos (en el sentido que esta expresión tiene en el Código Civil). Esa obligación por ejemplo, no la tienen las mascotas. De modo que es distinto, lo que no quiere decir que jamás se pueda tratar mal a nuestros peludillos.

      Respecto de los gastos que tiene una protectora son muchos y varía de una a otra: una protectora pequeña normalmente funcionará con una clínica veterinaria privada pero encontrará algún voluntario que se encargue de llevar la contabilidad, documentación, etc. Una protectora grande por contra quizá pueda emplear su propio veterinario, abaratando costes pero a su vez tendrá otros gastos que no tendrá una pequeña (por ejemplo es posible que haya de asistirse de una Gestoría que le lleve las cuentas, las nóminas, etc).

      Toda ayuda es bienvenida pero desde Protectora de Marina Alta insistimos mucho en la educación como clave para terminar con el abandono y el maltrato animal. Con más educación harían falta menos protectoras.

      Por lo demás y volviendo al asunto del vocabulario la palabra mascota, de nuevo, es perfectamente aceptable y de hecho es el nombre de esta sección de la revista ¡HOLA! que tan amablemente nos brinda este espacio.

      Muchas gracias por su comentario en cualquier caso. :)

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