¿De dónde vienen los monos?

Dónde viven los monos

Nos hemos acostumbrado a ver monos en los zoos, los cuentos, la tele y las películas. Pero, al contrario de lo que pueda parecer, no podemos encontrar monos salvajes en el oeste de Europa, ni en Australia junto a los canguros, ni en los países de América del Norte. Son originarios, y sólo viven de manera natural, en África, Asia y el sur de América. Y ni siquiera en todo el continente, sino que se distribuyen en unas cuantas regiones y en varios hábitats bien diferentes.

 

No es baladí el hecho de que esté, por un lado, la inmensa masa de tierra americana y, por otro, la afro-asiática, con la enorme barrera del océano Atlántico de por medio. Esta circunstancia física y natural hace que los monos de una y otra parte del mundo sean muy diferentes, y por eso se hace una gran distinción taxonómica entre los llamados monos “del Viejo Mundo” (África y Asia) y los “del Nuevo Mundo” (América, que fue “descubierta” después).

 

Las dos grandes clases de monos, aun siendo salvajes, se han ido acostumbrando a habitar cerca de los humanos: en ranchos (donde se les suele tratar como una plaga que arrasa las cosechas y se les persigue con tenacidad), cerca de los pueblos o incluso dentro de las mismas ciudades, como si de palomas se tratase. En algunos templos asiáticos, por ejemplo, se ha hecho corriente ver corretear monos. La gente ya no se asusta ante su presencia.

Los Monos “del Viejo Mundo”…

Los podemos encontrar por buena parte de África y al este y sur de Asia: allí habitan los babuinos, los colobos, los macacos o los mandriles. Se concentran, sobre todo, en las zonas más cálidas, que están al sur y al este; casi ninguna especie opta por las zonas frías.

Alejado de ellos está el mono narigudo, que se encuentra únicamente en la isla de Borneo. Otra especie propia es la que se encuentra en la colonia británica de Gibraltar, al sur de Europa. Se trata del macaco de Gibraltar, también denominado de Berbería.

Estos monos más “antiguos” los podemos encontrar, principalmente, en los bosques abiertos, la amplia sabana, las zonas de los trópicos y subtropicales. Hay dos especies que se salen de la regla. Una es el gelada, que vive entre pastizales y núcleos de matojos en las tierras altas de Etiopía, un hábitat extraño para los monos, y que, además, come hierba, algo absolutamente excepcional en estos animales. La otra especie es la del macaco japonés, que vive al norte de este país, en parajes donde puede hacer tanto frío, que en ocasiones, puede llegar a nevar.

… Y sus descendientes

Los monos del Nuevo Mundo son los hijos de los del Viejo, aunque se desconoce la manera en la que llegaron a América. Puede que fuese gracias a las islas que había por el camino hace aproximadamente 40 millones, pero no se sabe con certeza.

En general, se caracterizan por ser más pequeños que sus ancestros y entre ellos encontramos los monos araña, los monos ardilla, los monos aulladores, los tamarinos y los diminutos titíes.

Estos monos aparecieron en las zonas cálidas cercanas al ecuador. Por ello, se desarrollan sobre todo en los trópicos, en las zonas donde hay mucha vegetación y que se encuentre cerca de lagos, ríos… Es en la selva, precisamente, donde encuentra una gran cantidad de alimento (éstos son, en su mayoría, herbívoros) como brotes, frutas, hojas, semillas…

Desde el extremo sureste de México hasta la parte más septentrional de Argentina, surcando toda la América central, podremos encontrar a estos monos “del nuevo mundo”. Algunas especies, como los diminutos titíes y los tamarinos, solo están disponibles al centro y al sur.

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