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16jul 14

Cuidados y mantenimiento del Agapornis

El agapornis es un pájaro que pertenece a una especie tropical que se caracteriza por sus colores vivos y radiantes, además de sus pequeñas dimensiones por lo que muchas personas los adoptan como mascotas, pero a diferencia de otras aves reservadas al uso doméstico, el agapornis tiene ciertas peculiaridades que debemos conocer para asegurar su mantenimiento y cuidado.

Una pareja de Agapornis

Fuente: Avifischeri

Una de las características más peculiares y fascinantes a la vez de esta especie, es que pasan su vida en pareja estableciendo fuertes vínculos emocionales con su compañero, por lo que a la hora de adoptarlos es preferible no hacerlo por separado, pues de lo contrario podrían deprimirse afectando negativamente a la salud y aunque se trata de ejemplares muy longevos que pueden incluso llegar a los quince años de vida, debido a sus particularidades no siempre lo consiguen.

La jaula es lo primero que debemos seleccionar cuidadosamente para garantizar el correcto espacio de nuestra mascota, pues en el caso de adoptar a una pareja de agapornis que es la opción más recomendable, deberá ser lo suficientemente espaciosa para que ambos puedan moverse con facilidad y se encuentren cómodos.

Al tratase de una especie tropical, los agapornis requieren de cuidados específicos poco comunes a los clásicos pájaros domésticos y en este punto la alimentación es el más importante de todo, pues para conservar su salud ésta debe componerse de alimentos frescos que garanticen el correcto aporte nutricional como vitaminas y minerales, por lo que además de las semillas o alpiste para pájaros, deberemos incluir también fruta fresca de temporada en su dieta.

El acondicionamiento climático también resulta especialmente importante sobre todo en climas fríos que se distancien mucho de las cálidas temperaturas tropicales, en cuyo caso se debe instalar una luz ultravioleta en la jaula para proporcionarles el calor que necesitan.

Durante el verano o en aquellos lugares que la temperatura natural sea la adecuada para la supervivencia del Agapornis, debemos asegurarnos de colocar la jaula en un lugar fresco pero que al mismo tiempo tenga acceso directo al calor y la luz natural sin excederse.

Para reproducir el clima tropical además de una fuente de luz que proporcione el calor adecuado, deberemos procurar la correcta humedad en el ambiente y lo más práctico en este punto es instalar un humidificador, pues el calor seco y árido que se da en algunos países durante las estaciones estivales son temperaturas demasiado extremas para este tipo de ave.

Es recomendable realizar pruebas de temperatura antes de instalar a la pareja de Agapornis en su nidito de amor, porque ésta tiene que ser constante procurando que no haya oscilaciones entre horas ni corrientes que podrían perjudicarlos y hacerlos enfermar.

La limpieza y correcto acondicionamiento del espacio habitable debe ser una prioridad en el mantenimiento los ejemplares, debiendo eliminar frecuentemente los residuos, cambiar el agua y reponer la comida para que se sientan a gusto y evitar la proliferación de gérmenes y elementos patógenos que pudieran afectar a su salud.

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