Adoptar un perro adulto

No hay nada más gratificante que acudir a una protectora de animales buscando un compañero o un nuevo miembro de la familia. Aún cuando dejar atrás a todos los demás es muy duro, las miradas de agradecimiento del perro que hayas elegido te calentarán el corazón.

Pero muchas veces ese animal ha sufrido experiencias duras o traumáticas. O el sentimiento de haber sido abandonado por su familia previa todavía modela su carácter. O los meses pasados en la protectora, donde los perros son muchos y las manos más bien pocas, le han hecho tímido y apagado. Como dicen en las películas, cuando adoptas, te llevas un perro con equipaje.

Por fortuna, la mayoría de los problemas de comportamiento de estos animales tienen soluciones sencillas, que muchas veces pasan por darles seguridad, confianza en sí mismos y mucho cariño. Estos son los 5 problemas de comportamiento más frecuentes en estos animales:

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1.- Perro miedoso

Cuando fuiste a buscarlo a la protectora supusiste que iba a ponerse loco de contento y dar brincos, y sin embargo se ha escondido debajo del sofá nada más llegar. Tienes que tener en cuenta que tu nuevo amigo no sabe lo que le espera en ese nuevo lugar. Quién sabe las experiencias previas que habrá tenido. Y durante un tiempo, más o menos corto, la protectora ha sido su hogar y le ha ofrecido cariño, protección y compañía.

No le obligues a hacer frente a su nueva situación a la fuerza. Solo necesita tiempo. Deja que poco a poco vaya reconociendo su nuevo entorno y familiarizándose con la que será su nueva casa. Es mejor ignorarlo hasta que sea él el que acuda a tu lado.

2.- Perro agresivo con la comida

Comida de perro

Aunque la protectora es un lugar seguro, tu nueva mascota habrá tenido que defender su comida más de una vez. En su nueva casa le llevará un tiempo entender que su comida es suya y nadie se la va a quitar. Hasta que lo entienda, puede ser que gruña o incluso ataque cuando alguien se acerque a su comida. Una solución a este problema es darle de comer en una habitación cerrada y no molestarle hasta que acabe. Con el tiempo comprenderá que no es necesario cuidar la comida.

3.- Perro agresivo con sus “cosas”

Como en el caso de la comida, muchos perros que han estado en una protectora desarrollan este comportamiento, protegiendo sus juguetes o incluso la persona que consideran suya, gruñendo cuando alguien se acerca a ellos. Tenemos que tener en cuenta que en la protectora los animales tienen que compartir todo, incluso el cariño de los voluntarios que muchas veces no pueden hacer caso a todos los animales.

Para eliminar este comportamiento, quítale lo que sea que lo provoca. Tanto si muestra protección hacia un juguete, su cama o su manta, retíraselo cuando se ponga agresivo. De esa forma aprenderá que el comportamiento negativo le lleva a quedarse si esa cosa que tanto aprecia. Si el comportamiento agresivo lo muestra hacia cualquiera que se acerque a tí, aléjate de él cuando gruña a alguien. No tardará en darse cuenta de que sus gruñidos te alejan. En estos casos puedes necesitar la ayuda de un profesional si el perro se pone demasiado agresivo.

4.- Marcaje de orina

El marcaje de orina no tiene nada que ver con el hecho de no hacer sus cosas en casa. Perros perfectamente educados pueden marcar el territorio, sobretodo si huelen la presencia de otro perro. Para corregir este problema, usa un espray de agua en su cara cada vez que lo pilles haciéndolo. Pero recuerda que tiene que ser en ese momento, o el animal no hará la relación entre el marcaje y el espray. El espray no le hará daño, pero ya verás como no le gusta y terminará cesando en su interés por marcar.

Es importante que uses un limpiador enzimático en la mancha, para eliminar por completo el olor. En caso contrario, el perro seguirá marcando ese mismo punto.

jaula de interior

 

5.- Ansiedad por separación

Este es probablemente el problema de comportamiento más frecuente hoy día en los perros. En todos los perros. Tenemos que tener en cuenta que evolutivametne los perros son animales sociales, que viven en manadas de varios individuos. Muchas veces este comportamiento aparece después de situaciones de cambio en el entorno, o cuando algún miembro de la familia se muda, o el animal se queda unos días en una residencia canina. Todos estos cambios producen en el perro inseguridad, y reacciona solicitanto mayor atención de su dueño/s. Si esta situación la trasladamos a un animal procedente de una protectora, es perfectamente lógico que desarrolle cierta ansiedad a quedarse solo, sobre todo al principio. Son perros que han perdido todo. Normalmente, los casos moderados se solucionan fácilmente con una rutina constante y un entrenamiento con jaula de interior. Este tipo de jaulas tienen la función de ofrecer a los perros un lugar que consideren seguro, al que acudir cuando tengan ansiedad o necesiten su propio espacio. El entrenamiento con jaula se ha visto tremendamente útil para tratar la ansiedad canina, al ofrecer a los animales un cobijo tranquilizador al que acudir a esperar.

No cabe duda que un perro adulto procedente de una protectora puede resultar a veces un desafío. Pero con un poco de paciencia y mucho cariño conseguirás un animal fiel y agradecido que te ofrecerá todo su amor. Vale la pena.

1 comentario sobre: “Adoptar un perro adulto”
  • adoptar un perro adulto es no solamente un acto de amor….es hacernos mas humanos…dar y recibir amor incondicional….estos perros dan amor totalmente puro….ADOPTAR!!!!!

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