Mis mascotas

28nov 14

Pequeña reflexión sobre el maltrato hacia los animales

Una mirada lo dice todo

Cuando participaba voluntariamente en el rescate de perros bajo la tutela de diferentes asociaciones, fui  testigo directo de horribles casos de maltrato animal… Y aunque tenía que mantener la calma y la firmeza para poder ayudar mejor a aquellos perros, por dentro el corazón se me rompía en mil pedazos…

Por más que lo intentaba no entendía como un humano era capaz de hacer tales atrocidades. Y sin darme cuenta me invadía un incontrolable sentimiento de odio, rabia e injusticia. Y eso, es un sentimiento agotador…

 

¿Qué podía hacer al respeto ante tanta injusticia? ¿Es que esas víctimas sufrirían menos si yo sufría más? ¿Cómo podría ayudar, como podría salvar a todos los seres del planeta, humanos incluidos, que sufren injusticias y maltratos del tipo que sea?

Fue bastante difícil, pero con el tiempo aprendí a controlar mis emociones y lentamente tuve que aceptar, que por desgracia,  existe otra realidad. “Su realidad”, una realidad paralela, la realidad de aquellas personas que no tienen ninguna estima por los seres vivos y en consecuencia, por si mismos.

Cuando observo a Max, mi perro, enseguida me doy cuenta que todo en él está bien. Lo observo cuando duerme, cuando corre, cuando juega, cuando pasea, cuando mueve la cola cuando un desconocido le habla con cariño…  Max no se cuestiona  sobre la forma de mejorar las cosas, ni tampoco está pensando cómo vengarse de las personas que le hicieron daño antes de conocernos…  Las palabras  ira o venganza no existen en su diccionario, ni en el suyo ni en el de ningún animal de este planeta. Ellos simplemente son, están, siguen hacia adelante y fluyen con las leyes que rigen en el planeta tierra. Hacer daño a otros por simple entretenimiento no tiene cabida en su mundo, nuestro mundo.

Para mí, los perros son un ejemplo a seguir. Ellos quieren estar bien, quieren mejorar, ser felices y vivir tranquilos sin rencores ni odio. De ellos, he aprendido  que en lugar de la ira escojo el amor, la empatía y tener consciencia de que la vida es una y hay que intentar vivirla con respeto y cordialidad.

A la persona que tortura o mata por simple diversión le digo: que tan vacío estás, que tan solo, desconectado, perdido, patético, triste e aislado te debes sentir si no eres capaz de darte cuenta ni por un segundo que los únicos seres que te aceptarían tal y como eres, sin juzgarte ni herirte, son precisamente aquellos que desprecias y dañas.

Yo escogí el camino de la estima. Escogí valorar lo que nos rodea. Escogí luchar para ser mejor persona de lo que fui ayer, el no conformarme y el ayudar, siempre que pueda, a todo aquel que necesite apoyo.

Y si en algún momento me desvío del camino sólo tengo que mirar a mi perro  e inmediatamente vuelvo a recordad  el significado de la palabra amor en estado puro.

 

Dedicado a todos los perros y animales que han sido víctimas de la mano del hombre.

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4 comentarios

  1. Me ha encantado tu reflexión
    Un saludo
    Olalla

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  2. mi proyecto se trata sobre los animales de verdad k a ellos hay q quiererlos y cuidarlos muchos deberiamos hacer campanñas spbe el maltrato de los animales

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  3. Há certamente muito para saber sobre isto assunto .

    Eu realmente gosto todos o pontos você fez.

    Responder

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