Abby y su esterilización

Abby y su esterilización

 

Como cada una de las gatas ha tenido una reacción tras la operación, en vez de hacer una entrada larga os iré hablando de ellas una por una. Desconozco el orden de las operaciones pero por las reacciones de las gatas, sospecho que Abby fue la primera en entrar en quirófano.

Cuando recogimos a Abby estaba muy despierta y un poco cansada de estar dentro del trasportín. De hecho, se había quitado hasta el collar isabelino. Es muy importante, para que no se quiten el collar isabelino, que se quede bien enchanchado en el collar. En la clínica no quise sacarla ya se lo volvería a poner cuando la sacara en casa.

Pues lo dicho, Abby era la más inquita, la más activa, la que se quería salir del trasportín a toda costa. Había hecho pipí en el trasportín, señal que ya estaba comenzando a eliminar la anestesia.

Cuando llegamos a casa, tras abrir el trasportín, salió corriendo como las locas. Ahora tocaba buscarla, encontrarla y volver a poner el collar isabelino.

Como antes he comentado, el collar isabelino suele traer una tira de venda para adaptarlo al cuello del animal. En esa venda es donde hay q enganchar el collar del gato para que el collar isabelino no se lo quiten. Son muy hábiles y siempre consiguen quitárselo. Hay que estar muy pendientes de ellos.

Pues con Abby ya con su collar isabelino puesto, fue de las tres gatas la que más tranquila estaba una vez que se dio unas carreras por el salón para , no sé si para desfogar, para hacer algo de ejercicio después de tantas horas en el trasportín o no sé pero fue dar esas carreras, relajarse e intentar adaptarse al collar isabelino. Fue la que menos luchó con él, tras varios topetazos, se recostó en el sofá y a dormir se dijo.

No podía comer pero si beber así que nada de comida a su alcance y bastante agua para que bebiera.

Arena abundante y limpia porque haría mucho pipí para eliminar la anestesia.

Mañana comenzaremos a darle el antibiótico que nos han recetado y a curarle ha herida que es escasamente 6 u 8 cm de larga nada más. Tres puntos exteriores es lo que se le ve.

Las cura hay que hacerlas con betadine rebajado un poco en agua y en 7 días hay que retirar los puntos.

Lo dicho, de las tres gatas, la que creía que nos iba a dar más guerra y por ahora es la que mejor se está portando. Si es cierto que es la mayor, ha parido dos veces y lo mismo está acostumbrada a los dolores, que tenerlos los tiene que tener seguro.

Hoy amaneció igual de tranquila, muy buena, ya comenzó a comer y ya hoy nos ha comenzado a pedir enérgicamente que la dejemos salir a la calle, cosa que por ahora no podemos hacer porque se le puede infectar la herida si sale al jardín.

Os seguiré contando pero las primeras 24 horas de Abby han sido muy buenas.

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