Alteraciones frecuentes en el celo de una perra

Bragas de celo

Hemos hablado en varias ocasiones del celo de una perra pero hoy nos vamos a centrar en celos con anormalidades. No todos los celos son perfectos y una vez que sabemos reconocer los ciclos correspondientes a cada etapa del celo de nuestra perra, ahora vamos a centrarnos en cosas que nos indicará que algo no va bien.

Anestro persistente, es cuando la perra no tienen ningún celo. Se debe de esperar a los 2 años antes de preocuparse.

Intervalos interestro prolongado, es cuando entre dos celos pasan más de 12 meses.

Intervalos interestro acortado, es cuando entre celo y celo pasan solo 4 meses o algo menos.

Celo fragmentado, es cuando se comienza a sangrar, se parar y se comienza de nuevo a sangrar, siguiendo ya el celo normal.

Proestro y Estro prolongado. El proestro dura 9 dçias, pudiendo llegar a 17 días en perras normales y en perras ocasionales hasta los 21 días. Estamos hablando de la fase del sangrado. Si la unión del proestro junto con el estro van más allá de los 35-40 días, ya hay que acudir al veterinario.

Estro corto es cuando dura menos de 3 días

Cualquiera de los indicativos que te menciono es señal inequívoca que hay que acudir al veterinario.

Hay muchas causas que provoquen estos trastornos, desde cosas tan insignificantes y fáciles de solucionar como es una alteración metabólica hasta algo más serio y grave como son los tumores.

Las perras son animales que tienen su sexualidad solo para procrear. Su instinto es simplemente traer camadas al mundo. El mejor regalo que le podemos dar a nuestra perra es una castración a tiempo y así evitaremos desde camadas indeseadas a enfermedades como tumores, cáncer e infecciones.

Los celos suelen ser 2 al año y por regla general no suelen afectar en exceso a nuestra perra pero si es cierto que no siempre el celo aparece y se va como tal cosa sino que altera su carácter, su vida e incluso su salud. Si no tenemos a nuestra perra operada, hay que ser muy observador con sus celos, controlarlos y a la mínima acudir al veterinario.

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