Byanca y Bugel

Byanca y Bugel

Ayer fue el primer día que vino Bugel a visitar a Byanca. La verdad que en cuanto a monta se trata, siempre es mejor ir al espacio del macho pero esta vez elegimos el espacio de la hembra precisamente por eso, por espacio, nuestro jardín es mucho más amplio y pensamos que estarían más a gusto.

La tarde pasó y aunque hubo muchos intentos de monta, no lo consiguieron así que hemos vuelto a quedar hoy y hoy se queda todo el día con nosotros, hasta esta tarde que vengan a por él.

Sinceramente no sé las veces que ha montado Bugel a Byanca, pero si sabemos que hoy si lo han conseguido y al menos una vez lo hemos podido comprobar.

Lo hemos dejado tranquilo, a su bola, que ellos estuvieran tranquilos y todo fuera natural.

Una monta no se debe de obligar. Conozco a personas que agarran a las hembras para que el perro las monte y para mí eso ni es natural ni creo que sea bueno psicológicamente para la perra.

Nosotros teníamos claro que si podría ser que fuera y si no, se esperaría al siguiente celo.

Lo habitual siempre es que el macho tenga experiencia para que la monta sea efectiva pero en este caso ninguno de los dos tenían experiencia y con tranquilidad y sin presiones, lo han conseguido.

A lo primero Byanca se le caía el culo cuando Bugel la intentaba montar, pero era debido a que no sabía como tenía que aguantar el peso del macho que se le tiraba encima pero ya véis, al final se la han apañado ellos dos solitos.

Lo ideal es que mañana vuelvan a estar juntos para asegurar que la monta sea efectiva. A partir de ahora, dentro de unos 20 a 25 días, le haremos a Byanca una ecografía para confirmar o no si hay embarazo, no lo dudéis que os mantendré informados.

Ya que hablo de la monta de Byanca, algunos consejos. El macho debe de ser igual de tamaño que la hembra o poco más grande. Mucho más grande no porque la hembra no podría con el peso. Si el macho o la hembra se muestran agresivos , no hay que llevar a cabo la monta y buscar a otro macho o hembra.

No hay que forzar la situación, hay que dejarlos tranquilos, no debemos de estar acercándonos a ellos constantemente para que no se sienta intimidados y esperar, solo queda esperar.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*