Comida húmeda casera para los gatos

Comida húmeda casera para los gatos

En casa tratamos a los animales muy bien, a veces pienso que demasiado bien, jejeje, pero no, lo tratamos como se merecen ser tratados.

Hoy os voy a hablar de comida para gatos casera. En casa los gatos comen pienso seco, esa es su comida habitual del día a día pero de vez en cuando le sorprendemos con comida húmeda casera que le preparamos en casa.

Comprar comida húmeda comercial es muy sencillo, solo tenemos que ir y comprar el bote pero en casa nos gusta aprovechar ciertas sobras del pollo para preparar esta comida húmeda que a los gatos les encanta.

En casa somos mucho de comprar los pollo enteros y los despiezamos según las necesidades del momento. En todo despiece de pollo, siempre hay pequeños trozos de carne de pollo que no sirven para nada y antes de tirarlos, los vamos guardando en un recipiente en el congelador y cuando tenemos un tupper entero lleno, hacemos esta receta para los gatos. ( para los perros también vale )

Lo que vamos a necesitar para hacer esta tarrinas de pollo para los gatos es dos moldes de las tarrinas grandes de mantequilla ( las de 500 gramos ), una de esas tarrinas, llenas de trozos de carne de pollo que hemos ido guardando en el congelador, 1 o 2 zanahorias y 2 láminas de gelatina.

Preparar esta comida para los gatos es bien sencilla, Ponemos en una cazuela agua y cuando arranque a hervir, agregamos el pollo y las zanahorias peladas.

Cuando esté todo bien cocido, lo escurrimos y troceamos el pollo y las zanahorias.

En un recipiente con agua fría ponemos las hojas de gelatina a hidratarse.

En un bol ponemos 250 gramos de agua y metemos en el microondas para que caliente un poco, solo templar.

Sacamos el bol del agua, agregamos el pollo, la zanahoria y las hojas de gelatina bien escurridas.

Removemos bien.

Ahora repartimos el contenido entre las dos tarrinas de mantequilla y dejamos enfriar para que se cuaje.

Nada de sal, nada de ingredientes raros que el gato no pueda comer, si queremos, ponemos poner un chorrito de aceite de oliva virgen extra pero nada más.

Una vez cuajado el preparado, solo tenemos que trocear y servir a los gatos, ¡¡les encanta!!

Si hemos guardado también las tapaderas de las tarrinas , tapamos y guardamos en el frigorífico. En casa, con 6 gatos, esas dos tarrinas duran un abrir y cerrar de ojos.

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