Cómo bañar a un gato

La llegado de un gatito

Los gatos no se bañan, ese es el dicho al que estamos acostumbrados pero me vais a perdonar, los gatos si se bañan, quizás no necesiten de baños periódicamente como un perro pero si requiere de un baño cada 4 o 6 meses.

Para bañar a un gato solo hay una regla principal, haber bañado al gato desde bien pequeño. Un gato que se baña desde pequeño, toma el baño como algo habitual y se deja bañar tranquilamente.

Para bañar a un gato hay que hacer una serie de pasos que no son obligatorios pero si nos ayuda bastante.

Antes del baño, calentamos el cuarto de baño, un ambiente frío y agua no son muy bien recibidos por el gato.

Antes de mojar al gato hay que cepillarlo, y volvemos al inicio, para que un gato se deje cepillar hay que tenerlo acostumbrado desde pequeño. Un cepillado al día hace que disminuya considerablemente los pelos sueltos por toda la casa.

EL cepillar al gato antes de mojarlo es por dos motivos, el primero es para quitar todos los pelos muertos y así evitamos que se nos atasque la bañera, en caso de bañar el gato en la bañera y en segundo lugar, un gato acostumbrado a los cepillados, se relajará mucho con un cepillado antes del baño y llegará al baño tranquilo y nada alterado.

Por regla general, los champú de los gatos son espesos y difíciles de extender, así que lo que nosotros hacemos es pone en un vaso de plástico mitad de agua, un chorro de champú y diluimos bien. No usar champú que no sean específicos para gatos.

El agua de la ducha, o del barreño donde metamos al gato tiene que estar templada, ni fría pero tampoco caliente.

Lo suyo es que siempre bañe al gato la misma persona y si el gato es de los que luchan por salirse, que lo bañen entre dos personas.

En casa los suelen bañar o María o Irene  y la destreza que ya tienen es maravillosa. Meten la mano izquierda por la parte del collar de manera que les agarra la zona del cuello por debajo del collar y hacen de palanca para que el gato, en caso de querer huir, no pueda.

Con ésta postura, solo tenemos libre la mano derecha así que toca tenerlo todo a mano, la toalla a nuestro lado, el champú preparado y el agua bien graduada en temperatura.

Metemos el gato, agarramos y primero pasamos un buen chorro de agua por encima para que cale bien en el pelaje, no mojar la cabeza y mucho menos que le entre agua en los oídos.

Una vez que tenemos el gato mojado toca poner el champú, que al tenerlo ya preparado en el vaso con el agua, se extenderá de manera cómoda. No frotar fuerte , masaje suaves les gustará mas al gato y se dejará lavar bien.

Ahora toca quitar la espuma, para ello, María e Irene cogen la ducha con el dedo gordo haciendo pinza contra la palma de la mano de manera que va pasando la ducha por el cuerpo del gato y tienen los otros 4 dedos de la mano derecha libres para ir frotando suavemente el pelo para que salga bien toda la espuma. Recordar que la mano izquierda está aguantando al gato.

Una vez quitada toda la espuma , toca secar bien al gato con una toalla. Cuando el gato esté seco con la toalla, le frotamos la cabeza que hemos intentado mojar lo menos posible.

Con bastoncillos de oídos limpiamos bien las orejas por dentro.

Si el gato es de pelo largo o es invierno, podemos dar unas pasadas con secador, a poder ser con aire templado.

Recordar que un gato, aunque le guste el agua y esté acostumbrado a los baños, intentará salir de la bañera. Un gato que no quiera bañarse, te arañará o te morderá por tal de huir, en ese caso hay que bañar entre dos para que uno sujete y otro lave.

No es tan difícil, solo es cuestión de paciencia, maña y práctica. Al final tu gato agradecerá que lo bañes periódicamente.

1 comentario sobre: “Cómo bañar a un gato”
  • Buenas tardes:
    Mi gato se deja bañar, cortar las uñas sin problemas.
    Pero empecé a acostumbrarlo al mes de vida:
    – primero simulando que le cortaba las uñas
    – Al mes lavando solo las patas no fue hasta el mes y tres semanas que le lavé el cuerpo.
    Un saludp

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*