El gato hambriento, como ayudarlo

La oreja del gato

Cuando se nos cuela en casa un gato callejero con un avanzado estado de desnutrición, los que somos amantes de los gatos, somos incapaces de no ayudarlo.

Pero a veces no lo ayudamos como debemos y podemos causarle más daño del que ya tiene.

Un gato callejero que lleva mucho tiempo sin comer es un gato hambriento que ha pasado ya a un estado en el que su estómago tiene un tamaño muy reducido. No les queda fuerzas y puede morir en cualquier momento.

Si nos animamos a cuidarlo e intentamos salvarle la vida, hay que hacerlo con mucho cuidado y siguiendo unos pasos básicos.

Lo primero que podemos intentar es cogerlo para llevarlo al veterinario, es la mejor opción porque en el veterinario le pondrían suero intravenoso que es lo que mejor le puede venir pero claro, estamos hablando de un gato callejero que dudo mucho que se deje coger así por la buenas así que vamos a pasar al plan B.

El plan B es preparar una cama cómoda con muchas mantas y toallas limpias que le proporcione calor, lo necesita y mucho. Hay que mantener al gato en una temperatura agradable.

Le pondremos un bebedero para que beba agua cuando lo necesite, no obligaremos.

Ahora toca la comida, no podemos darle de comer ni mucha cantidad ni muy seguido, hay que recordar que su estómago está reducido y hay que ir abriendo ese estómago poco a poco.

Lo primero es recurrir a las comidas enlatadas porque son las que mejor van a comer, contienen más aguas y más proteínas. Pondremos en el comedero una cucharada sopera de comida, solo una.

Si vemos que le cuesta trabajo comerla, la rebajaremos con agua templada para que la comida le resulte más cómoda el ingerirla.

Si vemos que no puede o no tiene fuerzas y nos deja acercarlos, podemos ayudarlo con una cucharilla e ir dando de comer con la cuchara.

Daremos una cucharada de comida húmeda cada dos horas. A medida que veamos que el gato va comiendo mejor y más, vamos aumentando la cantidad de comida y alargando los tiempos entre comida y comida.

Cuando el gato haya estado en casa tres o cuatro días con cuidados, cariño, alimentos, aguas y calor, estará mucho mejor que cuando llegó a casa y es cuando toca llevarlo al veterinario. Ya nos lo habremos ganado y seguro que ya se deja coger por nosotros.

Salvar a un animal de la muerte es algo que nunca olvidaremos, y ellos tampoco. Una vez que el gato esté totalmente repuesto, solo queda buscarle un hogar en caso de que no hayas ya decidido el quedártelo en casa.

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