El gato y los ruidos

Los gatos y los ruidos

A los gatos les gusta la tranquilidad, el silencio y odian los ruidos. Un secador de pelos, una aspiradora, un corta césped son ruidos que los harán salir de su plácido sueño y que corran despavoridos a esconderse en cualquier rincón. Luego tardarán bastante en salir tras desaparecer el ruido, desconfiados son un poco.

Lo que tenemos que hacer para que esos momentos no sean tan traumáticos para el gatos es dejar que cotilleen al enemigo antes de ponerlos en funcionamiento y después. Es muy sencillo. Si vamos a pasar la aspiradora, pondremos la aspiradora en el centro de la habitación, sin encender, y dejaremos allí un buen rato.

El tiempo va a ir en función de cada gato, lo suyo es que el gato se asome por si mismo. Cuando vea la aspiradora, se acercará, la olerá, incluso pasará unas cuantas de veces por encima de ella. Antes del que el gato se retire, la enchufaremos y la pondremos a funcionar. El gato se asustará y saldrá corriendo pero es muy importante que la pongamos en funcionamiento cuando el gato esté presente porque si el gato ya se ha ido y escucha el ruido sin saber de donde proviene, no asociará el ruido con la aspiradora y nos interesa que lo asocie.

Pues una vez enchufada la aspiradora y con ella ya en marcha, como he comentado antes, el gato saldrá corriendo, asustado y se esconderá pero al menos sabe que el ruido proviene de la aspiradora. Haremos nuestro trabajo y cuando terminemos, no recogemos la aspiradora del tirón sino que la volvemos a dejar un rato en el centro de la habitación. Allí la tendremos un rato hasta que veamos que el gato vuelve a salir, se vuelve a acercar y vuelve a tener un contacto con ella.

Cuando hablo de aspiradora, trasportar este mismo ejemplo a cualquier aparato que haga ruido lo suficientemente alto como para asustar al gato.

Una vez haya tenido lugar ese segundo contacto y en presencia del gato, recogeremos la aspiradora y la guardaremos.

El siguiente día que tengamos que usar la aspiradora, haremos lo mismo y así sucesivamente hasta que el gato se acostumbre al sonido de la aspiradora y haya comprobado por si mismo que la aspiradora no es nada que le deba temorizar. Hay gatos que lo entienden de momento, hay gatos que les costará mas tiempo. Es cuestión de paciencia.

El día que pongamos la aspiradora y el gato no salga corriendo, ese día le daremos un premio y le haremos entender que lo ha hecho muy bien.

Imagen vista aqui

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*