El lecho de los jerbos

Lecho de cáñamo

Si ayer nos centrábamos en la jaula o en el “hogar” de los jerbos, hoy nos vamos a centrar en el lecho.

El lecho de los jerbos es muy fácil de mantener pero hay que tener una serie de indicaciones para hacerlo correctamente.

Partimos del hecho que los jerbos son animales muy limpios y sus residuos orgánicos son tan exiguos que el material del lecho se ensucia poco por ello no será necesario el cambiarlo muy de continuo, cada 3 semanas es un periodo mas que aceptable. Solo pospondremos la limpieza si vemos que hay una camada de recién nacidos y solo adelantaremos la limpieza si hace mucho calor o si se ha derramado agua dentro.

La limpieza es muy sencilla, se retira todo el lecho, se rasca bien paredes y suelo y se vuelve a rellenar. Una vez al año limpiaremos a fondo con productos desinfectantes que lavaremos bien luego con agua y secaremos a conciencia, a poder ser al sol.  En esa ocasión limpiaremos también comedero, bebedero y demás utensilios.

Le lecho mas adecuado para los jerbos los lechos de virutas como las de álamo. El papel procesado también es buena opción siempre que no lleve ningún tipo de tinta. Una opción pero algo mas cara es la de choclo molido ( mazorca de maíz triturada ). Las virutas de pino o de cedro están desaconsejadas para los jerbos porque son perjudiciales para su salud porque las virutas de pino tienen unos fenoles que hacen que los pulmones y el hígado del jerbo funcionen mas de lo que debieran.

En el acuario o jaula le pondremos una buena capa de lecho, entre 5 cm a 10 cm de alto para que los jerbos construyan sus túneles.

Una vez que cambiemos el lecho, comprobaremos como nuestros jerbos se entierran en el lecho para empezar a construir dichos túneles.

Junto al lecho, colocaremos trozos pequeños de telas de algodón que los jerbos roerán y harán harapos para construir sus nidos.

El lecho de los jerbos no huele tanto con el de otros roedores y por ello están considerado como los roedores mas limpios.

Imagen vista aqui ( donde tenéis tambien de manera muy bien explicada como se construye una jaula para jerbos )

2 comentarios sobre:
“El lecho de los jerbos”
  • Yo no recomendaría usar algodón de ningún tipo, ni si quiera el especial para roedores. Pueden sufrir amputaciones porque se les quede enganchada una patita o provocarles infecciones y obstrucciones por tragárselo. Es mejor usar papel de cocina o de baño, blanco, sin colores ni olores.

    Como lecho suele ser económico y muy recomendable el sustrato de cáñamo. Si ponemos un segundo piso con una bandeja o algo liso, lo normal es que los jerbos orinen allí, y cambiándolo cada día o cada dos el resto de la jaula se mantiene en perfectas condiciones. Les resulta más cómodo hacer pis en superficies lisas y también les encanta hacerlo en la arena de chinchilla (hacen pis y luego lo entierran con las patitas delanteras), aunque esto no saldría muy económico.

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