El ojito de la pequeña gatita

El ojito de la pequeña gatita

Como os comenté hace unas semanas, tenemos nuevos gatito de Abby. Ya tienen 3 semanas y como ya os comenté en otra entrada, los ojos los comienzan a abrir a partir de los 10 días.

La verdad es que estos pequeñajos han salido muy espabilados y no sólo tienen ya los ojos abiertos desde hace casi una semana sino que ya comienzan a mantenerse de pié y a andar por dentro de la paridera.

Y eso suele ocurrir cuando son una camada numerosa, os recuerdo que son cinco. Cuando hay tantos gatitos en una misma camada, tienden a ir más rápido en sus desarrollos por aquello de la supervivencia.

Pues como iba contando, que me voy por las ramas, esta mañana nos hemos dado cuenta que uno de los gatitos, una hembrita, tenía uno de sus ojitos totalmente cerrado.

A los gatitos hay que estar controlando precisamente para controlar estas cosas, cualquier pequeña cosita que le salga a los gatitos, hay que tenerlas controladas para saber si tenemos o no que acudir a un veterinario.

Cuando nos dimos cuenta del ojito, lo primero que hicimos fue preparar las cosas para lavarle bien el ojo y así controlar que podía o no tener.

Con unas gasas y suero remojamos primero bien el ojo por la parte exterior para que la legaña se reblandeciera y pudiéramos retirarla sin hacer daño al ojito.

Una vez que la legaña fue retirada, comprobamos que el ojito se volvía abrir. Con una pequeña linterna vimos que el ojito se abrió perfectamente y no se le veía ni herida ni nada inflamada ni dañado. Ahora solo queda observar durante los siguientes días como va evolucionando y si se vuelve o no a formar la legaña.

Ese ojito cerrado pude ser por varios motivos, un pequeño arañazo con sus propias garras o de alguna de las garras de los hermanos, un poco de pelo, pelusa o arenilla que hubiera dentro de la paridera, o simplemente quedó dormido debajo de algunos de los hermanos y se formó la legaña.

Por ahora se le ve estupendamente el ojo, simplemente lo mantenía cerrado la legaña y nada más.

Si la legaña fuera verdosa, el ojo estuviera muy inflamado, rojo o con herida, había que acudir al veterinario para un diagnóstico más profundo.

Los ojitos de los gatitos son muy delicados y hay que estar pendientes. Por regla general, la mamá gato es la que se encarga de lavar a los gatitos constantemente pero si vemos que algún ojito se quedara sucio, siempre se limpian con gasas y abundante suero.

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