El paseo del perro con correa

San Antón, la fiesta de los animales

Cuando paseo, a veces veo que hay personas paseando al perro, paseando con el perro y perros paseando a personas. ¿La diferencia? Pues personas paseando al perro son personas que van tirando del perro con la correa, personas paseando con el perro son personas que van disfrutando del paseo al igual que su perro y perros que pasean a personas son perros que van tirando de su dueño.

Lo correcto es pasear con el perro, tranquilamente, al mismo ritmo, uno al lado del otro.

Conseguir eso no es fácil pero para nada es imposible. Hay que educar al perro para ello.

Si desde el primer momento dejamos que el perro tirando consiga todo lo que se propone, nunca dejará de actuar así. Si tenemos una correa extensible y cada vez que el perro de un tirón, le demos mas cuerda para que nos deje tranquilo, el perro está consiguiendo su objetivo.

Es antinatural la correa, no es algo que al perro le guste pero se termina acostumbrando.

El perro debe de aprender a pasear a nuestro lado, con la correa destensada, a nuestro ritmo y sobre todo debe de seguirnos ante cualquier cambio de dirección.

Lo ideal es enseñar a nuestro perro a pasear con correa desde que es cachorro, una vez que pueda salir a la calle tras las primeras vacunas.

Los primeros días, antes de salir a la calle, hay que acostumbrarlo al collar. Al principio no le gustará por ello hay que poner el collar unos días antes.

El segundo paso es que se acostumbre a la correa.  Lo suyo es que hagamos las primeras tomas de contacto dentro de casa, Lo suyo es amarrar la correa del perro a nuestra cintura y comenzar a movernos por la casa sin movimientos bruscos y haciendo cambios de dirección de vez en cuando. Tenemos que elogiando y premiando al perro cuando nos vaya siguiendo, cuando la correa no se tense, cuando no se nos siente. Mientras nos siga hay que estar elogiando. SI el perro tensa demasiado la correa, se sienta porque no quiere andar, o va a su bola, hay que parar, mirarlo y decir NO para que poco a poco vaya adquiriendo el hábito de la correa.  Cuando la correa hay sido un paso mas, hay que enseñar el sentarse y el quieto, dos palabras que nos ayudará mucho cuando estemos en la calle.

Ya estamos listo para salir, ahora hay que centrarse en que el perro se mantenga a tu lado, sin tensar la correa. Si la tensa o tira, cambiamos de dirección para demostrar que tirando no se va a donde quiere ir. Si va haciendo el camino de manera correcta, vamos elogiando y premiando.

Como siempre sigo, paciencia y constancia.  No hay mejor fórmula para enseñar a nuestro perro a pasear con correa.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*