El proceso de adopción de una mascota

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Si os estáis planteando el paso de adoptar a una mascota hoy os cuento un poco como será el proceso o al menos el que nosotros hemos vivido en primera persona con los nuestros adoptados.

Lo primero es tener claro que queremos una mascotas, que la podemos mantener, cuidar y atender como se merece.

Teniendo ese paso claro y sobre todo teniendo claro que tipo de mascota queremos, solo nos queda iniciar el proceso.

No podemos pretender llegar y pegar. Que a veces ocurre pero por regla general se necesita varias visitas a la protectora para que surja la magia entre el animal y nosotros. Déjate llevar pero no tengas prisas. Recuerda siempre que el animal suele ser el que eliges pero tu no puedes adoptar a todos los que pretenden elegirte.

No mires sólo el aspecto físico , no siempre debemos elegir a un perro o gato bonito sino que hay que tener en cuenta otras características. Si pretendemos que nuestro perro salga a correr con nosotros, no podemos elegir a un perro que sea de raza tranquila o al contrario, si somos de vida tranquila no deberíamos de elegir un perro que necesita de mucha actividad y ejercicio.

Sobre los gatos, curiosea mucho antes sobre sus comportamientos, cada raza es un mundo.

Una vez elegido, el siguiente paso es la firma de un contrato. En ese contrato te comprometes a cuidar de tu mascota y sobre todo a no abandonarla. Si la mascota entregada no estuviera esterilizada, te comprometes a hacerlo cuando esté en edad de ello.

Por regla general, hay que hacer una donación, no suelen ser cuantías muy altas pero si una pequeña ayuda, para cubrir gastos del animal que te llevas y sobre todo para seguir manteniendo el lugar con todos los que se quedan que siempre son demasiados.

Hoy en día, a parte de las protectoras que hay para poder visitar en persona, hay muchas que funcionan a través de internet.

A través de internet adoptamos a Nala. El proceso es similar, me puse en contacto con ellos diciendo mas o menos lo que buscaba, yo tenía claro que quería hembra de tamaño mediano a poder ser pastor alemán o similar y cachorro. Está claro que la gran mayoría de los casos son cruces pero siempre es mejor afinar. Me enviaron muchas fotos de diferentes camadas de cachorros que tenían en ese momento y nos enamoramos de la mirada de Nala, un pastor belga de 3 meses.

Una vez elegida la foto que estaban numeradas, nos enviaron el contrato que firmamos y volvimos a mandar. Luego se acordó un día de entrega y se nos mandó a Nala por transporte Urgente Mascota.

A la entrega de Nala nosotros pagamos la donación acordada por ambas partes.

Una experiencia que a veces se hace un poco larga porque tenemos que visitar varias protectoras pero que una vez que comenzamos a convivir con nuestra mascota elegida, es gratificante y satisfactorio.

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