El rechazo de un gatito

El rechazo de un gatito

Hoy me ha llamado un amigo, su gata parió en la noche y tiene un problema, ha rechazado a uno de los gatitos nacidos. Se lo acercan y la gata lo vuelve a sacar de la paridera, incluso ha llegado a esconderlo para que no se lo vuelvan a traer. No se confunde, siempre es el mismo gato y es el que rechaza una y otra vez. Triste pero a veces esto ocurre y vamos a analizar los posible motivos por los que una gata rechaza a uno o a varios de sus gatitos recién nacidos.

Las gatas tienen un gran sentido para sentir si ese gatito al que han rechazado está enfermo. Ante un gatito enfermo y con el sentido de protección hacia el resto de los gatitos, lo rechaza sin contemplaciones. No va a poner en peligro a toda la camada por uno.

Si estamos ante una camada muy grande, la gata sabe que no tiene comida para todos los cachorros , por lo tanto, rechazará a uno o varios de los cachorros, eligiendo siempre a los más débiles. Es simplemente sentido de supervivencia, si a todos no puede salvar, salvará siempre a los más fuertes.

Si la gata rechaza a toda la camada, a todos los gatos, puede ocurrir dos cosas, o bien la gata se siente enferma y teme contagiar a los gatitos y por ello se aleja o bien la gata no ha desarrollado el sentimiento materno y no sabe como atender a los gatitos. Ante este caso, toca llevar al veterinario para que descarte enfermedad o la trate en caso de estar enferma realmente la gata o bien por otro lado, enseñar a la gata a como cuidar de los gatitos.

¿Qué podemos hacer nosotros ante el rechazo de un gatito por parte de la madre? Pues nos toca cuidarlos nosotros mismos. Hay en el mercado leches especiales para gatitos lactantes.

No suele ocurrir muy a menudo pero de vez en cuando nos encontramos ante estos casos.

Pukka fue rechazada por su madre y desde el primer día de nacida la atendió mi cuñada y la crió metida en el bolsillo de una bata que se ponía ella para darle calor y primero con cuentagotas de leche, luego con jeringuillas de leche hasta que tuvo la boquita más grande para pasar al biberón.

No solo hay que dar de comer y calor, recordar que hay que estimular los órganos para que hagan pis y caca.

Otra opción es intentar acoplar a la cría rechazada a una gata que también haya parido y esté dando de mamar pero sinceramente, rara vez la gata acepta la cría desde el primer momento, siempre pasará unos días antes que la gata se deje mamar por la cría y los primeros días son muy importantes así que toca dar biberones si o si hasta que la gata nueva acepte a la cría. Abby dejó que Buffy mamara sin ser cría suya pero la dejó pasado unos días no la dejó desde el primero momento.

Es algo que conseguimos entender, me refiero a este comportamiento animal pero el instinto de supervivencia de ellos hacen que esta opción del rechazo sea la única opción.

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