Finalizó el periodo del post operatorio

Finalizó el periodo de post operatorio

El viernes regresamos al veterinario, esta vez con Lía y Buffy que fueron las dos gatas que quedaron con alguna que otra grapa reforzando las heridas.

Durante esta semana ya no hubo antibióticos pero si hubo curas con crema cicatrizante como ya os comenté.

La verdad es que la semana la han pasado regular, ya estaban un poco cansadas del collar isabelino y con el calor les apetecía muchísimo salir al jardín y no la hemos dejado por miedo a que las heridas se infectaran.

Pues el vienes regresamos al veterinario y por fin ya se han librado las dos gatas que quedaban del collar isabelino.

Las heridas estaban perfectas, las grapas fueron retiradas y ya solo les queda disfrutar de su nueva vida sin riesgos a embarazos ni a celos incontrolables.

A Lía le ha quedado como una especie de bultito que la tocar notamos. A veces ocurre y es normal, no nos debemos de preocupar por ello. A Pukka cuando se le operó hace 11 años le pasó lo mismo y no le ha impedido ese leve bultito el hacer una vida de lo más normal.

A la primera que le quitaron las grapas fue a Buffy, de las dos la que más protestó mientras estaba dentro del trasportín. Fue una cosa muy rápida, sacar a la gata, retirar grapas, comprobar que todo estaba perfecto y de nuevo al trasportín pero esta vez sin el collar isabelino.

Con Lía fue todo más sencillo si cabe porque Lía al ser tan asustadiza se queda quieta y se le pudo retirar las grapas con mucho menos esfuerzos. Grapas fuera y de camino el collar isabelino.

Cuando llegamos a casa, abrimos los trasportines y dejamos que salieran ellas cuando quisieron, que fue casi de inmediato.

La reacción de ellas era el ir frotando su cabeza por todo lo que pillaban, como diciendo, ya no tengo ese tiesto que me molestaba.

Abrimos por fin la puerta de la casa que da al jardín. Las gatas estuvieron un gran rato flipando y corriendo de un lado para otro. Sin collares, en el jardín, libres y cómodas. Estaban que no se lo creían. Eso sí, cuando cayó la noche nos costó lo suyo el volver a meterlas para dentro de la casa.

Lo normal es que la gata o el gato se recupere de una operación de esterilización en 7 a 10 días. Es solo en casos puntuales como les ha pasado a Lía y Buffy el que las heridas no estaban bien cicatrizadas aún y hubo que dejar una semana más pero no es lo habitual.

Que de tres gatas me haya pasado en dos no significa que dos de cada tres gatos tarde 15 días en cicatrizar, ha sido casualidad solo. Cuando se operaron hace 11 años a Luna, Artemiso y Pukka, no hubo ningún tipo de complicaciones con ellos tres y a la semana estaban los tres sin collares y sin puntos.

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