La amputación de las garras de los gatos

Como aprenden los gatos

A raíz de la entrada del pasado día donde, entre otras cosas, hablábamos que la amputación de las garras de los gatos quedaba, al menos en España, prohibida terminantemente a no ser que fuera por un tratamiento de salud, me han llegado varios email preguntando que porqué se ha llegado a ese punto.

Pues la verdad es que es muy sencillo, se ha llegado a prohibir porque era todo inconvenientes para el gato y ningún beneficio así que no había justificación ninguna de amputar las garras a los gatos.

La operación en sí consistía en que el veterinario, bajo anestesia general ( que ya es un motivo de preocupación porque las anestesias tienen sus riesgos) , cortaba los últimos nudillos de las patas, el hueso, los tendones y los nervios para así eliminar la uña de por vida. Esta cirugía era tremendamente dolorosa para los gatos.

Las complicaciones post quirúrgicas eran también elevadas, desde dolor de por vida, hemorragias, infecciones, aparición de espolones etc.

A lo largo de la vida del gato, una vez que se le había quitado las uñas, cambiaban la manera de posar la pata en el suelo, por lo que acarreaba a la larga, problemas con artritis, articulaciones y problemas en la columna vertebral.

Lo más importante a tener en cuenta es que al quitar las uñas, quitamos su medio de defensa. Un gato sin garras no puede ni defenderse ni marcar su territorio por lo que pasará a morder o pasará a marcar con orina todo lo que se le antoje creando así un problema entre gato y dueño.

En definitiva, yo creo que son suficientes motivos para que ni siquiera nos planteemos el porqué queda prohibida esta operación. Simplemente nos debemos de alegrar que así sea.

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