La boca de la cobaya

La cobaya y el resfriado

Hay veces que nos encontramos que nuestra cobaya ha dejado de comer. Simplemente no come y por ello, cada vez está más delgada. Observamos la jaula, la limpiamos por si hubiera parásitos, miramos a nuestra cobaya por si tuviera algún parásito o tiene heridas o algo que nos indique que le pasa pero no encontramos nada.

Como tenemos la jaula limpia y a la cobaya no le vemos nada, simplemente que no come, pensamos que ya comerá pero eso es un error, si la cobaya ha dejado de comer de golpe, es porque algo le pasa, y si no lo vemos a simple vista, hay que llevarla al veterinario.

Cuando una cobaya deja de comer y babea constantemente, el problema se centra en su boca. La mayoría de las veces, miramos solo los dientes de delante pero las cobayas tienen también muelas y puede que allí esté el problema.

Para comprobar si las muelas están bien o no, se necesita al veterinario porque solo se puede acceder a ellas con instrumental para abrir la boca.

En raras ocasiones, pero de vez en cuando ocurre, las muelas han crecido demasiado y se chocan las de arriba con las de abajo y eso hace que la cobaya no pueda masticar y por ello deja de comer.

Para solucionar el problema, el veterinario sedará a la cobaya y procederá a extraer las muelas.

Ya lo sabéis, los problemas en la boca de las cobayas no solo se centra en los dientes que les vemos en el inicio de la boca sino que hay muchos más al final de la boca, casi donde comienza la garganta. Allí no tendremos posibilidad de mirar así que si vemos a nuestra cobaya babeando mucho y que ha dejado de comer, toca revisión de boca en el veterinario.

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