La cría del gorrión

La cría del gorrión

El zona donde nosotros vivimos es muy habitual el compartir espacio con los gorriones, unos pequeños pájaros de tonos oscuros que siempre están revoloteando por los parques y jardines.

En mi jardín hay muchos y suelen entrar a comer al gallinero donde se sirven con gusto del pienso de las gallinas.

Siempre hemos vivido con gorriones y es muy habitual el encontrarnos una cría de gorrión en medio del suelo.

Los gorriones son muy pequeños cuando son crías y un poco de viento los tiran de manera fácil del nido.

Si nos encontramos con una cría de gorrión, al recogerla, lo primero que debemos de hacer es buscar el nido, no andará muy lejos. Si localizamos el nido, solo tenemos que dejar la cría en su interior y ya sus padres se encargarán de ella.

Si por el contrario, no nos encontramos con el nido donde colocar la cría, la podemos criar nosotros sin mayores complicaciones.

Nada de seguir pautas de nuestros mayores, los cuales nos decían que a la cría de gorrión había que meterla en una caja de zapato con boquetitos para que respire y darle pan mojado en leche. De todo eso nos olvidamos.

A la cría nos la llevaremos a casa y la pondremos en una caja pero abierta. Si tenemos una jaula mejor que mejor pero la jaula siempre abierta. El gorrión no sobrevivirá si se siente cautivo y mientras tenga agua y comida, revoloteará por casa pero no abandonará el nido.

Hay que hacerle una cama caliente, con trapos de algodón o calcetines viejos, limpios y suaves. Hay que cambiarlos a diario para que no se acumule la suciedad.

Necesitan calor y ese nido se lo proporcionará, así como colocando la jaula o caja en un lugar que no haya corrientes de aire, zona cálida y que no le de el solo directo pero si la luminosidad del sol. La necesitan para que sus plumas cambien de color.

A la hora de comer y beber, si son muy pequeños, hay que darles tanto de comer como de beber cada 2 horas. Para el agua, una jeringuilla sin aguja, y que vaya saliendo la gota de agua y arrimando al gorrión para que beba. Sobre la comida, haremos una papilla con pienso de perro o de gato remojado y de igual manera, con la jeringuilla, se lo damos de comer.

A medida que vaya creciendo y pueda comer sólo, le pondremos tanto el agua como la papilla en pequeños comederos para que el mismo se sirva.

Si tenemos que manipular al gorrión para darle de comer, intentaremos que no quede manchado de papilla y sobre todo tenemos que mantener los orificios nasales que hay encima de su pico, limpios y sin que queden obstruidos por la papilla.

A medida que el gorrión crezca y decida por si mismo quedarse con nosotros, seguiremos sin encerrarlo en la jaula, que tenga total libertad. Nosotros por nuestra parte seguiremos aportando el nido, agua y comida. Cuando el gorrión es grande se le puede dar comida para canarios o pienso de gato molido.

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