La manipulación correcta del periquito

La jaula del periquito

Hoy vamos hablar de cómo coger un periquito en condiciones, de manera que , ni nos haga daño ni queden libres. Me explico, el periquito, al sentir que lo vamos a coger, nos dará un picotazo. Un picotazo que como mínimo nos tendrá el dedo pillado un largo tiempo y duele. ¿Qué ocurre? Pues que en un acto reflejo, nosotros lo soltamos de una sacudida y quedan libres y se nos pueden escapar.

¿Cómo evitamos eso? Pues colocándonos unos guantes antes de coger al periquito. Picará el guante y no nos hará daño a nosotros.

La mejor manera de cogerlo es por detrás, por el lomo, agarrando al periquito con nuestra mano totalmente y con nuestros dedos, en plan pinza, agarramos la cabeza para que no la pueda girar y picar.

Hasta aquí está mas o menos claro si están en una jaula. Si estuvieran en una pajarera grande, lo mejor es pulverizar al periquito que queremos coger con agua, para que sus alas pesen y no vuelen demasiado y atraparlos con un caza mariposas de red. Luego procederemos como en el caso anterior.

Para enseñar al periquito a subirse a nuestra mano es cuestión de tiempo y de paciencia. Lo primero que tenemos que hacer es dar tiempo al periquito a que se habitúe a nosotros, coja confianza del contorno y sobre todo a nosotros.

Todos los días haremos el siguiente ejercicio, cogeremos golosinas de periquitos o panizo y se la acercaremos, poco a poco el periquito se irá acercando hasta que consigamos que aprenda a subir a nuestro dedo. Ojo, nos llevaremos algún que otro picotazo.

Una vez que tengamos dominado el que el periquito se suba a nuestro dedo cuando se lo acerquemos, podemos sacarlo de la jaula para que ejercite mejor sus alas. Para ello, la habitación debe de estar cerrada, ventanas cerradas y sobre todo nada que le pueda hacer daño porque a lo primero chocará contra todo.

La manera de hacerlo es metiendo la mano en la jaula con panizo, el periquito se sube a nuestro dedo y sacamos. Dejamos que vuele un rato y volvemos a coger panizo para que se vuelva a poner en nuestro dedo y regresemos a la jaula.

¿Qué ocurre si no quiere subir al dedo cuando queremos que regrese a la jaula? Pues simplemente esperaremos con paciencia a que lo haga, no podemos corretear detrás de periquito por la habitación porque se asustará y se puede hacer daño.

Cuando tengas esto dominado, puedes practicar el llamarlo, de manera suave y enseñando panizo. Cuando sea capaz de relacionar la llamada con panizo, acudirá a la llamada sin problemas.

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