La Mycoplasma haemofelis

El movimiento, el esqueleto, las caidas

Dentro de las enfermedades mas comunes de los gatos es la Mycoplasma Haemofelis, un parásito , mas concretamente unas bacterias especiales que se adhieren a las membranas de los glóbulos rojos del gato.

El gato permanece en buen estado con la bacteria infectándolo hasta que el sistema inmune lo reconoce y comienza a destruir las células rojas. En su intento por eliminarlos, provoca una anemia.

Esta enfermedad se le conoce de forma mas coloquial como la enfermedad de la anemia infecciosa felina. El agente que la causa es una bacteria pero forma parte del grupo de los microplasmas.

Los microplasmas son diferentes de las bacterias en que no tienen una pared celular que los rodee y por lo tanto están menos protegidos y que necesitan de células vivas para crecer.

En definitiva, estamos ante una enfermedad que es una infección de la sangre de los gatos con mocroplasmas.

Esta enfermedad la contraen los gatos porque son picados por una pulga infectada por la enfermedad. Al decir pulga, nos referimos a pulgas, garrapatas, piojos, mosquitos etc. A partir de ese momento, los microplasmas se sitúan en los bordes de los glóbulos rojos. Una vez que el sistema inmunológico del gato detecta la proteína extraña en las células rojas de la sangre, comienza a crear anticuerpos.  Los anticuerpos que el propio gato produce, unido al microplasma, hace de marcados para los glóbulos rojos infectados y su posterior destrucción y eliminación.  Estos glóbulos rojos marcados para su eliminación se destruyen en el bazo. Como estos glóbulos rojos son débiles, se pueden romper en el bazo. El hierro de los glóbulos rojos destruidos se recoge y se recicla para producir nuevos glóbulos rojos. El problema es que su los glóbulos rojos parasitados son muchos, habrá una destrucción importante y el gato se volverá anémico en consecuencia.

Para intuir que nuestro gato está enfermo tendremos que observarlo puesto que se tornará pálido y débil. Incluso podemos pillarlos comiendo tierra o arena en un intento de consumir hierro.

Los gatos enfermos tendrán fiebre y cuando los llevemos al veterinario y les hagan una analítica, saldrá que hay pérdida de glóbulos rojos y una actividad exagerada de la médula en un intento de fabricar mas glóbulos rojos.

A un gato infectado no le dará la cara la enfermedad hasta pasado al menos un mes desde que se infectó. Debido a que la enfermedad se manifiesta tarde, existe un elevado número de fallecimientos.

Si el gato se recupera, el gato se convierte en un portador permanente y por lo tanto siempre corre el riesgo de que se le reactiva la infección.

Los gatos con mas riesgos son los gatos callejeros, gatos con el calendario de vacunaciones incompleto, y gatos que no son desparasitados correctamente.

En gatos que se pillan a tiempo, el tratamiento a seguir es muy sencillo, de administración en casa y dura unas 3 semanas.

En gatos mas enfermos habrá que recurrir incluso a transfusiones de sangre.  El punto positivo es que por regla general, los gatos toleran muy bien el tratamiento y se recuperan en un alto porcentaje.

Una enfermedad mas que conocemos de nuestros lindos gatitos, como siempre os digo, un control constante por parte del veterinario nos puede evitar muchos problemas.

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