La paridera de la gata

La paridera de una gata

Ayer ya os conté que estamos ya preparados para el parto de Abby y os di algunas indicaciones para ir ayudando a la futura mamá a que tenga sus cachorros en un lugar donde nosotros decidamos y no tras un mueble, dentro de un armario o debajo de una cama.

Ayer ya os conté que desde hace unos días, en un rincón del despacho de mi mujer hay una vieja sábana de algodón donde la gata pasa largas horas dormida. Parece ser que el lugar no le desagrada, esperemos que termine eligiéndolo.

Hoy hemos montado ya lo que será la paridera de la gata.

Al igual que montamos la paridera de Nala cuando parió, a la gata también es recomendable montarla por aquello que siempre los gatitos estarán mucho mas cómodos y controlados.

La paridera de una gata no requiere que sea tan grande como la paridera de una perra. Con unas dimensiones de 60 x 60 tendremos mas que suficiente. La paridera de Abby será 50 x 90 por aquello que es la caja que mejor teníamos para ello.

La caja donde montar la paridera debe de ser de plástico porque es el mejor material a la hora de limpiarlo.

La caja debemos de limpiar la caja en profundidad con jabón neutro. Nada de productos químicos ni de olores fuertes.

Una vez que la caja esté bien limpia y seca la vamos a forrar. Le vamos a poner una base de papel de periódico para que absorba los posibles líquidos del parto.

Sobre el papel de periódico pondremos toallas, sábanas de algodón o cualquier textil que tengamos que sea absorbente, suave y que no se enganchen porque sean telas con hilos.

Habrá que tener mas telas o toallas o sábanas para cambiar las sucias por limpias.

La caja debe de estar preparada con tiempo para que la gata se vaya acostumbrando a ella.

Las sábanas deben de estar puesta de manera estirada, que no haya ni arrugas ni dobleces donde los futuros gatitos se puedan meter y asfixiar.

Primero pondremos la caja donde a nosotros nos interese, y atraeremos a la gata hacia la caja para que la vaya probando y se vaya sintiendo cómoda y segura.

Como la primera sábana que le ponemos es la que lleva varios días con la gata, olerá a ella y no la rechazará.

Si vemos que la gata cambia de lugar y comienza a frecuentar otro sitio donde se pone a escarbar el suelo o intentar acomodarse en el, si es un sitio alternativo dentro de las posibilidades óptimas para que allí tenga sus cachorros, le cambiaremos la caja y se la llevaremos a donde ella ha indicado que le gustará parir.

La caja de Abby está en el despacho de mi mujer, entre el escritorio y la librería, lejos de ruidos, curiosos, lejos del paso cotidiano del resto de las personas y sobre todo un lugar cálido y fresco a la vez.

Por ahora parece que el lugar le gusta, ya os contaré si tendremos o no que cambiarle la caja de lugar.

Resumiendo, caja a poder ser de plástico, mínimo 60 x 60 de dimensiones. No muy alta para que la gata pueda entrar pero lo suficiente para que los gatitos no se salgan.

La cubriremos de papel de periódico y luego con una sábana o toallas.

Tendremos mas limpias y a mano para sustituir porque en esa paridera estarán unas 3 a 4 semanas las gatitos metidos.

Ya seguiremos contando las cosas que hay que tener preparada para el inminente parto de una gata.

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