La toxoplasmosis y los gatos

La toxoplasmosis es una enfermedad que tiene en su entorno muchos mitos y leyendas.

Como no soy médico no voy a profundizar en este tema mucho, solo lo justo para hablar de ésta enfermedad y su asociación directa con los gatos.

Me duele mucho escuchar a médicos y matronas decir a una mujer embarazada que si tiene gato en casa lo tiene que echar fuera porque puede contagiarse de toxoplasmosis. Me duele mucho porque el tema no es precisamente así y no veo justo, ni que se alarme a una mujer embarazada, ni mucho menos que expongan al gato a su inminente abandono.

Lo primero que tenemos que tener claro es que es y como se contagia. Pues es muy sencillo. La toxoplasmosis es una infección ocasionada por un parásito microscópico llamado toxoplasma gondii.

Esta enfermedad se contagia al comer carne infectada cruda o poco cocinada, al comer frutas y vegetales frescos, contaminados y que no se hayan lavado a fondo, al beber agua contaminada, al tocar tierra, arena de los gatos y luego tocarte la cara, nariz, ojos o boca.

Bueno, hasta aquí tenemos claro que se puede contagiar de muchas maneras, y si analizamos bien, nos contaminamos con hábitos poco saludables como es el no lavarnos las manos tras hacer ciertas cosas, lavar bien las frutas y vegetales o cocinar bien las carnes.

¿Qué pasa con los gatos? Pues es muy sencillo. El gato es el único animal que elimina el agente infeccioso y lo hace en sus cacas o heces. Por ello es tan importante saber que en las heces de los gatos puede haber un foco de infección pero también hay que saber que habrá ese foco de infección si nuestro gato está infectado. ¿Cómo se infecta un gato? Pues un gato se infecta al comer carne cruda contaminada, tierra contaminada u otros animales contaminados.

Y con esto que sacamos en claro? Pues dos cosas muy sencillas

1-    si nuestro gato sólo come pienso y estamos totalmente seguros que no sale de nuestra casa bajo ningún concepto, nuestro gato es un gato sano.

2-    Si la toxoplasmosis se puede encontrar en la caja de arena, la embarazada debe de permanecer lo mas alejada de la caja de arena, bien no ocupándose de su limpieza o bien, si no tuviera mas remedio, usar guantes y mascarilla y tras su limpieza, lavarse bien las manos.

Una mujer embarazada y un gato puede vivir perfectamente en armonía. Una mujer embarazada tiene mas riesgos de contraer toxoplasmosis por otras vías que directamente de su gato, porque que yo sepa, no conozco a nadie que tras limpiar la arena de sus gatos, no se lave las manos y mucho menos que se chupe las manos tras limpiar la arena de los gatos.

Resumiendo, si estás embarazada y tienes gatos, vamos a prevenir antes que curar. Para ello, delega la limpieza de la caja de arena a otra personas. SI no hubiera nadie mas , limpia siempre con mascarilla y guantes e inmediatamente después te lavas bien las manos.

Limpia la arena  1 vez al día, no dejes la arena sucia por mas de 36 horas.

No hace falta echar al gato de casa en caso de embarazo, sigue estos pequeños consejos y podréis convivir perfectamente sin riesgos algunos.

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