Las enzimas digestivas de las cobayas

La pododermatitis

Para quienes tenemos cobayas nos llamará mucho la atención ver como nuestra cobaya se arquea de manera sorprendente hasta llegar a su culito y luego la vemos que mastica algo.

Pues aunque nos sorprenda y hasta nos dé asco, lo que hacen es comer de sus “caquitas”, algo muy común entre los roedores que son animales coprófagos.

Este grupo de animales, entre los que se encuentran las cobayas, son animales que se comen sus propios excrementos como parte de su dieta diaria.

Este acto ni podemos ni debemos de corregir porque la propia cobaya ya nace con su cuerpo preparado para hacer esta acción.

Las cobayas tienen en su recto una bolsa donde guardan algunos de sus excrementos, más concretamente unos que contienen unas enzimas digestivas producidas durante la digestión de los alimentos.

Estas enzimas digestivas  no se las podremos proporcionar de ninguna otra manera, solo ellas mismas se las proporcionan con estos excrementos que guardan en su bolsa.

A nosotros nos puede resultar un poco repugnante pero para las cobayas es muy importante esta acción porque esas enzimas digestivas son de gran importancia en su alimentación.

Hay que tener en cuenta que una alimentación pobre en fibra le puede causar a nuestra cobaya estreñimiento. Esa bolsa que se llena y no la puede expulsar, se produce el llamado compactación anal.

Para que nuestra cobaya no sufra de compactación anal hay que proporcionarle diariamente abundante heno y verduras frescas.

Cuando la cobaya alcanza ya una edad bastante avanzada, les costará el retorcer su cuerpo para llegar a su ano, por lo que nos podemos encontrar nuevamente con el llamado compactación anal. En este caso, hay que ayudarle, solo tenemos que presionar y saldrá solo. No lo tiraremos, lo dejamos en la jaula porque se lo comerá. Si. Ya sé que es asqueroso pero para ellos es vital y muy importante.

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