Las espigas

Las espigas

Siempre os digo que hay que tener mucho cuidado por donde paseamos con nuestros perros y aun mas si por la zona hay vegetación abundante.

En la zona donde vivo son muy frecuente las espigas, como las espigas de trigo pero salvajes. Suelen crecer por casi todos lados y esas espigas pueden llegar hacer mucho daño a un perro.

Estas espigas clavadas en una pata, entre las pezuñas, o directamente en la almohadilla, nos tendrá a nuestro perro cojos por una temporada y al final terminaremos por llevarlo al veterinario porque pillará siempre algo de infección y necesitará tratamiento.

Pero el problema gordo viene cuando esas espigas se alojan donde no la vemos, como es la nariz o las orejas, mas concretamente en los oídos. Se aloja la espiga dentro, no la vemos y cuando ya observamos al perro intranquilo, nervioso y con comportamiento alterado, acudimos al veterinario y es el veterinario el que descubre la espiga alojada dentro de la nariz o el oído.

Y una espiga alojada en esas zonas húmedas son muy peligrosas porque las espigas, al estar en contacto con la humedad, duplican o triplican su tamaño y cuando comenzamos a sospechar que  el perro puede tener algo alojado dentro, ya no hay mas remedio que acudir a veterinario, que sea el profesional quien extraiga la espiga y luego un tratamiento.

Hay que tener mucho cuidado con nuestros perros para que no se acerquen a esas zonas donde abundan este tipo de espigas y en caso de no poder controlar el acceso porque las espigas crecen por todos lados, como es nuestro caso, tener a los animales bien observados y ante el mas mínimo cambio acudir a un veterinario.

Si la espiga se le aloja en la parte externa, habitualmente por la zona de las patas, solo tenemos que revisar a nuestro perro y si le vemos la espiga, quitársela. Tan sencillo como eso.

Si la espiga se aloja en el oído, el perro moverá mucho la cabeza, dará sacudidas, aullará e incluso le llorará el ojo de la parte del oído afectado.

Si la espiga se aloja en la nariz, moqueará, expulsará secreciones,  estornudará muy frecuentemente,  etc

Como siempre os digo, la mejor manera que tenemos de cuidar bien a nuestra mascota es observando siempre mucho, así, cualquier aptitud diferente, nos dará la señal de alerta que algo va mal y a mayor rapidez en acudir al veterinario, mas leve será el asunto y mas fácil solución tendrá.

Cuidado con las espigas… son muy traicioneras, y a tu mascota, se le alojó alguna vez una espiga? Nos lo cuentas?

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