Las primeras noches del cachorro

Las primeras noches del cachorro

Mi amiga Lucía tiene desde hace un par de días un cachorro en casa y anda desesperada. Hoy nos llamó pidiendo consejos y por aquí se los repito, a ella y a todos los que estén en su misma situación.

Los primeros días del cachorro en casa es un poco caos. Recordar que ha llegado un bebé, perro, pero bebé en definitiva y como tal debemos de cuidarlo.

Un cachorro suele llegar a casa entre la semana 8 a la semana 16, sea cual sea el tiempo que tiene, es muy pequeño aún para muchas cosas, sobre todo para comportarse bien.

Hay que tener paciencia, mucha paciencia. Hay que tratar al cachorro con mimo y cariño.

Cuando el cachorro llega a casa, llega a un lugar extraño, no está ni su madre ni sus hermanos, todo es nuevo y diferente.

Lo primero que debemos de hacer es dejar que curiosee todo el entorno, necesita explorar y conocer el nuevo lugar. El cachorro tiene necesidad de familiarizarse con todo.

Desde el primer momento hay que alagar cuando haga las cosas bien con un “muy bien” y hay que dar un “NO” cuando alga algo que no deba pero recordar que es muy pequeño y entre otras cosas, se nos llenará la casa de pequeños pis. Entre los nervios y que aún no controla , esos pis son inevitables.

Hay que enseñarle su lugar para dormir, su cama como sus mantas.

Las primeras noches serán duras para nosotros puesto que el cachorro estará llorando porque echa de menos a su madre como a sus hermanos y sobre todo echará de menos su olor y su calor. Suele durar no más de dos semanas y poco a poco irá dejando de llorar así como irá aguantando más tiempo las horas entre pis y pis.

Para intentar que el perro no llore porque tiene frío o echa de menos a su madre, siempre es bueno que llevemos a la casa donde están los cachorros con la madre, antes de recogerlo, con una manta para que se impregne del olor de la mamá perra.

Cuando tengamos el cachorro en casa, nos traemos a la manta y la ponemos en su cama con bolsas de agua caliente o en su defecto, botellas de plástico con agua caliente. El olor de la manta así como el calor de las botellas, hará que el cachorro se encuentre más a gusto y llorará menos pero es inevitable que los primeros días se nos haga un poco cuesta arriba. No me queda otra que decir, paciencia y suerte.

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