Las úlceras de roedores

Las úlceras de roedores

Hoy vamos a hablar de otras de las enfermedades con las que nos podemos encontrar si tenemos gatos en casa. Se trata de las úlceras de roedores. Que no os engañe el nombre, nada tiene que ver ni con ratas, ni con ratones ni de la posibilidad de que hayan estado cazando.

Úlcera del roedor es uno de los nombres vulgares que recibe esta enfermedad que realmente se llama Eosinofílica granuloma complejo felino. No es una enfermedad contagiosa, así que si tenemos más de un gato, podemos estar tranquilos que no se contagia entre ellos ni a nosotros mismos.

La úlcera del roedor comienza como una mancha, bien en el labio superior del gato, en el labio inferior, en la lengua o en el interior de la boca. Con el tiempo, se hincha y se ulcera, convirtiéndose en una llaga. Una cosa tan fea, no les causa dolor al gato pero hay que llevar al veterinario.

Esta enfermedad llega a nuestro gato bien por una reacción del gato a algún alérgeno, por alergia a algún alimento, pulgas, bajas defensas o predisposición genética.

Parece sencillo el localizar la causa pero sinceramente, no lo es y es muy importante localizar que es lo que le produce al gato esta enfermedad para poder erradicar la procedencia de su entorno o cómo mínimo, hacerlo más llevadero.

La cura al principio es a base de antibióticos. Una vez completado el periodo de antibióticos, si persiste la úlcera de roedores, se harán tratamientos convencionales. Como última instancia siempre queda la radiación y / o la criocirugía.

Paralelamente al tratamiento, se puede reforzar con suplementos, bien de ácidos grasos como el pescado o bien con aceite de linaza.

¿Os acordáis que os comenté que a Noa le vio el veterinario una llaga en el interior de la boca? Pues cuando vayamos a revisión, si no ha mejorado con el antibiótico que le inyectaron, y no ha mejorado con las vitaminas que le estamos dando, se confirmará que es una úlcera de roedor causada por su desnutrición y sus bajas defensas. Nosotros se la estamos controlando y por ahora, vemos que aunque no ha desaparecido totalmente, ya casi ni se aprecia. Señal buena de que simplemente era una llaga y no esta enfermedad.

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