Lía tiene un ojito malo

Lía tiene un ojito malo

A la pequeña Lía le llora un ojito. Es algo muy frecuente en los gatos y perros pero no por ello no debemos de darle su importancia.

Si las lágrimas que se le forma en el ojito son claras, nos encontramos antes una simple conjuntivitis o bien ante un daño leve que se le ha ocasionado bien porque se haya arañado jugando, o porque se le haya metido algo en su ojito como una pelusa o un poco de arenilla.

Lo que debemos de hacer es 2 o 3 veces al día, lavar el ojito con una gasa esterilizada mojada en suero o en manzanilla fría. Si vemos que no mejora en 3 días, hay que llevar al veterinario.

Si vemos que las lágrimas se van tornando oscuras, ya sean de color verdoso o color marrón, ya estamos ante algo un poco más grave y hay que acudir de inmediato al veterinario para que nos recete tratamiento específico.

Si no mejora, bien porque las lágrimas persisten o porque se tornen oscuras es debido a otros problemas. Podemos encontrarnos ante un lagrimal obstruido. Puede tener una infección, ya sea vírica o bacteriológica. Puede tener úlcera o problemas en el cristalino. Está claro que ante tantas posibilidades, primero lavar y si no mejora o empeora, hay que llevar al veterinario.

Recuerda siempre que como no sabemos si se trata de un posible virus o bacteria, tras la limpieza del ojo del gato, hay que lavarse muy bien las manos. Podría se algo que nos pueda contagiar si no nos lavamos las manos y nos tocamos nuestros propios ojos.

Hay que intentar por todos los medios que los niños no jueguen con el gato mientras tenga el ojito malo, bien porque le pueden hacer daño si le dan en su ojito o bien por lo mismo que os he comentado antes, no sabemos si se puede o no contagiar y ante la duda, mejor prevenir.

Otra cosa que hay que controlar es que el gato no se lave el ojo con sus patas, se le puede irritar o infectar. Ahora mismo es un ojo sensible, así que ante la mínima que veamos que quiere lavárselo, se lo lavaremos nosotros con gasa y suero o gasa y manzanilla. Es bueno tener siempre a mano el preparado para lavar de inmediato si lo vemos.

La mejor manera de lavar el ojo del gato es de la siguiente manera. Liaremos al gato en una toalla para poder inmovilizarlo y no nos arañe en su intento de huida.

Mojaremos la gasa y limpiamos desde el lagrimal hacia el hocico.

Con un par de pasadas presionando bien es suficiente en cada vez que lavemos el ojo.

Recuerda, si en tres días no mejora, acudir al veterinario.

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