Lola nos ha dejado

La jaula del hámster

Si hace unos meses os vine con la triste noticia que Cocco, nuestra cobaya mas viejecita nos había dejado, hoy vengo con una historia similar. Lola, nuestro hámster ruso nos dejó ayer por la tarde.

Lola no era vieja ni estaba en edad de fallecer. Además no estaba enferme ni había manifestado en los días previos nada que nos hiciera sospechar que algo no marcha del todo bien.

Lola estaba siempre a la vista, es mas, siempre ha estado la jaula sobre la mesa del ordenador de mi mujer y la teníamos bien controlada.

Las causas posibles del fallecimiento ha sido el calor. Este fin de semana ha hecho mucho calor aquí y si es cierto que en la habitación que estaba no era de las mas fresquitas precisamente.

De todo se aprende en esta vida y tras lo ocurrido nos hemos estado informando y efectivamente los hámster no soportan ni las bajas ni las altas temperaturas. Cuando es invierno, suelen invernar por periodos de entre 5 y 7 días, salen a comer y beber y vuelven a su casa, así hasta que pase el frío. Pero en verano la cosa cambia y si no les ayudamos a poner remedio a la calor, pues pasa como nos ha pasado a nosotros, que fallecen.

Para refrescar a un hámster, solo hay que proporcionarle un rincón dentro de su jaula que esté fresquito. Para ello podemos poner piedras bien limpias que meteremos en el congelador un tiempo para que el hámster se acerque a ellas y se refresque. Podemos poner pequeñas figuras de barro, el barro mantiene muy bien el frío.  No muy aconsejable es poner pequeños recipientes cerrados con agua congelada, y digo que no muy aconsejables porque a medida que se va descongelando va mojando todo el suelo de la jaula.

Lo que nunca hay que hacer es bañar o mojar al hámster con la intención de refrescarlo porque de esa manera lo que podemos provocarle es un resfriado y también podría morir.

Colocar la jaula en una de las zonas mas frescas de la casa en época de calor y en una zona cálida en época de frío es la mejor de las opciones.

Hay que olvidarse del aire acondicionado, que le dé directamente al hámster es algo que no soportan.

Agua fresca y limpia a diario, ese si lo tenía nuestra Lola pero los mas de 40 grados que hemos tenido en estos días les ha pasado factura a base de bien.

Lo dicho, unas piedras previamente refrigeradas es una de las mejores opciones para que nuestros hámsters se refresquen cuando noten calor.

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