Los cables y los gatos

20140121_001208

Los cables y los gatos se sienten atraídos mutuamente. Y eso es algo inevitable. Es raro que un gatito no tenga fijación por morder un cable y eso, no solo es peligroso para la vida útil de nuestro aparato sino que es peligroso para el gatito que se puede llevar una buena sacudida eléctrica.

Evitar que los gatos muerdan los cables no es tarea sencilla, para que negarnos. Entre que son pequeños y caben por cualquier hueco y que es algo a lo que le tienen fijación, sin lugar a duda, nos darán mil vueltas para terminar roe que te roe.

Un primer consejo sería el poner los cables de manera que los gatos no lleguen, y recuerda que saltan, así que hay que ingeniársela y apañársela para que queden altos, no muy tensos, y bien fijados para que no se caigan. Cosa un poco complicada para aplicar a todos los cables que tenemos en una casa hoy en día.

El segundo consejo podría ser el poner todos los cables tras de los muebles, de manera que les sea imposible llegar hasta los cables, cosa que tampoco es muy eficaz para la totalidad de cables.

¿Qué hacemos entonces? Pues tenemos la posibilidad de poner los cables en canutillos o en recogecables. Quedan estéticos a la vista y tendremos los cables bien protegidos.

Se pueden comprar en cualquier ferretería y los hay de varios tamaños. Si su precio es elevado, recurre a cintas de papel de estaño.

Estén los cables metidos en recogecables o no, lo suyo es impregnar los cables cada cierto tiempo con algún ingredientes que a nuestros gatos le repelan. Podría ser pimienta, muy eficaz por cierto, vinagre, o algún cítrico como por ejemplo el limón. Algo menos casero, hay productos específicos con esencias cítricas que sirven para impregnar los cables y ahuyenten a los gatos. De venta en tiendas de mascotas.

Lo importante , tras proteger los cables, es tener al gato entretenido con otra cosa, dispón de juguetes con los que se entretenga y sobre todo, cuando lo pillemos intentando morder, regañarlo con un NO rotundo.

Sinceramente, con mis gatos nunca hemos tenido problemas con los cables pero ha sido los tres elementos que tenemos correteando de un lado para otro, los cachorros de Abby, los que han descubierto el maravilloso mundo de los cables y ya contamos con un cargador menos de móvil. Por cierto, ya nos pusimos manos a la obra en cuanto a recogida de cables se refiere.

Un día de trabajo a tope y cables quitado de la altura de sus morros y bien pulverizados con vinagre y pimienta.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*