Los golpes de calor en los gatos

Los golpes de calor en los gatos

En breve volveos a tener una ola de calor, cosa normal en la época de verano en la que estamos. Aquí en Sevilla, os lo podéis imaginar, superar los 40 grados es casi lo más normal.

Hemos hablado otras veces de cómo actuar ante las olas de calor con los perros pero no nos podemos olvidar de los gatos.

Los gatos son extremadamente sensibles al calor. Cuando hace calor, el gato puede terminar con agotar sus reservas de azúcar y sales minerales y por lo tanto, sufrir un colapso interno.

Los más propensos son los gatos ancianos y los cachorritos. Dentro de los gatos de mediana edad, los gatos enfermos o los estresados son los que más posibilidades tienen de sufrir un golpe de calor.

Los gatos de morro chato como los persas son gatos más propensos en cuanto a razas. En cuanto a colores, los negro retienen más el calor, seguido de los gatos de colores oscuros.

Una vez que tenemos localizado los gatos que van a ser más propensos a los golpes de calor, decir que cualquiera puede sufrirlo así que a nosotros nos toca evitarlos.

Los gatos deben de estar en lugares frescos, con sombras, y bien ventilados. Nada de sitios pequeños y sin ventilación. Si dejamos que el gato salga al exterior , que sea porque hay sombras y lugares frescos donde refugiarse, de lo contrario, no dejar que salga, sobre todo en horas de máxima calor.

Los gatos deben de tener agua limpia y fresca en abundante cantidad todo el día. Lo más recomendable es cambiar el agua de tres a cuatro veces al día, reemplazando el agua que se habrá calentado por agua fresca.

Sobre la comida, hay que controlar que comen. Con el calor suelen perder el apetito, nada mejor que poner un poco de comida húmeda ligada con la comida seca para atraer con los olores y se les abra el apetito o bien , humedecer el pienso seco, se liberan olores y se le hace más atractiva la comida.

Mis gatos entran y salen constantemente de la casa. En época de buen tiempo, la puerta hacia el jardín y la puerta de la cocina que da al huerto, están desde la mañana hasta la noche abiertas. Por ahí los gatos entran y salen a su antojo. Si es cierto que en las horas donde más calor hace en el exterior, prefieren entrar en casa, al fresquito o bien cobijarse bajo las matas de las tomateras, acostados sobre la tierra fresquita.

En esta época, a parte de los bebederos que tenemos en casa, suelo poner un par de ellos más por la parte del jardín.

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