Lugares extraños donde se meten nuestros gatos

Los lugares más raros donde se meten nuestros gatos

Que los gatos se meten a dormir en los lugares más insospechados no es algo nuevo. Todos los que tenemos gatos hemos visto como se nos han metido en lugares que primero nos ha dado la risa y luego nos ha dejado con la intriga de saber por qué se acuestan así o el por qué se esconden ahí.

Una caja por ejemplo. No hay cosa que a un gato le llame más la atención que una caja. Una caja de cartón o de madera, por muy pequeña que sea, ahí se meten. Ya ellos se la apañan para acoplarse en ella y agazaparse dentro de la caja y encima, hasta se duermen.

Un lavabo, un bidé, una estantería, una rinconera, un cajón, los bajos de un mueble. Cualquier rincón, por muy pequeño que sea y por muy pequeño que nos resulte a nosotros, no solo a nuestros gatos se les ocurre meterse, sino que se adaptan a ese sitio y se ponen a dormir.

Nuestros gatos encuentran el lugar más rebuscado, la otra mañana María pilló a Buffy que había aprovechado un cajón de la cocina abierto para meterse por detrás del cajón. Tuvo María que sacar dos cajones para acceder a la gata y sacarla, y la gata tan contenta.

Entre las estanterías del despacho de María también se recuestan estupendamente, a veces casi haciendo malabarismo para no caerse.

En el sofá buscan el último rincón y si pillan los sofás descubiertos, sin los cubre mantas, se meten por debajo de los cojines y acceden al interior de la estructura del sofá.

Otro lugar que les encantan es la estructura de la cama. Las camas de los niños son de estas dobles modernas que tienen una cama alta y otra cama más baja que se mete debajo de la cama alta y se saca cuando hace falta. Entre una cama y otra cama queda una minúscula rajita que apenas entra tres o cuatro dedos. Pues por ahí son capaces de meterse y encima llevarse un rato bueno dormidos plácidamente.

Seguro que entre todos podemos reunir miles de lugares raros y difíciles donde nuestros gatos se tiran buenas siestas ¿a que si?

El porqué hacen esto es muy sencillo. Lo hacen porque los gatos siempre buscan lugares tipo madrigueras que les permitan estar calientes, cómodos y seguros. Un hueco pequeño donde obtenga calor y seguridad les es perfecto para aposentarse en el. Si encima ese lugar elegido tiene la posibilidad de ellos ver y controlar desde su seguro lugar todo lo que pasa a su alrededor, sin lugar a dudas volverá a utilizar ese sitio para futuras recogidas y siestas.

Y tu gato ¿qué lugar prefiere para esa siesta algo incómoda para nosotros pero perfecta para ellos?

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