Luna y su esterilización de urgencias

Luna y su esterilización de urgencias

A estas alturas, y con la cantidad de ordenanzas que hay tanto a nivel nacional, regional y local, sobre la poseción de mascotas, todavía tenemos a personas que se creen que tener un perro es simplemente darle de comer y de beber. No los tienen con chips identificativos, van sin correas y sin collar, del bozar ya ni hablamos. Y siempre está esas ciertas personas que la mejor manera que se les ocurre usar para que su perro haga sus necesidades, es abrirle la puerta de casa por la mañana y que ya regrese el perro cuando le de la gana.

¿Qué ocurre con esos perros que andan sueltos por el pueblo? Pues que nadie hace nada porque saben quién es el dueño pero el perro va a su libre alvedrío haciendo y deshaciendo.

Y uno de esos simpáticos perritos ( por regla general machos sin castrar) pues se me coló en casa, en la parte del jardín y montó a Luna que estaba con su primer celo.

El disgusto que nos llevamos fue tremendo. Muchos dirán, bueno, tampoco es para tanto el que la monte un perro. Pués sí, es, y para mucho. Primero porque Luna estaba en su primer celo y es aún muy chica para que la monte un perro, de hecho, le hizo daño. Segundo, no tenemos ninguna necesidad de apechugar con una camada de perros mestizos cuando nuestra perra estaba en su casa bien resguardada. Tercero, Luna es muy pequeña para pasar por un embarazo. Y así podría estar dando motivos por nuestro cabreo un buen rato.

Pasado el cabreo, nos fuimos al veterinario para ver las opciones que teníamos. Nosotros ya las conocíamos pero queríamos que le hiciera una revisión a Luna porque como os he comentado, al montarla, le hizo daño.

Se confirmó el daño por parte de la veterinaria y nos dió dos alternativas, aborto químico o castración directamente antes de que el embarazo fuera a más.

Después de sopesar los pros y los contras, decidimos que castración era lo más sensato así que se le programó la cirujía y ahí la tenéis, con su collar isabelino, más feliz que feliz ella.

La operación salió perfecta, ella está muy bien y aunque siempre tenemos que ser los dueños de las hembras los que terminemos aflojando el bolsillo con las esterilizaciones, como sabemos que el macho va de casa en casa preñando a toda hembra que pille en celo, un problema que nos ahorramos y una mejor vida que le damos a nuestra enana.

 

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