Os presento a Kitty

Os presento a Kitty

En la entrada anterior ( la podéis leer aquí ) ya os he adelantado que hay un nuevo miembro de cuatro patas en casa. Se llama Kitty y es sobrina de nuestro Zeus, que el pobre ya no está con nosotros.

Kitty no era la que debería de haber venido a casa pero un error en la comprobación de sexo a la hora de traer la gata a casa ha sido el causante que tengamos una hembrita en vez de un machito y como era regalo para mi mujer y ella no le ha dado importancia, pues nada, Kitty se queda con nosotros.

Pasado el trauma de la llegada y los baños para quitarle toda la cantidad de pulgas que traía Kitty, era muy normal que la pobre andara muy asustadiza y arisca así que lo mejor que pudimos hacer es dejarla tranquila.

Cuando llega un pequeño gatito a casa tenemos que estar preparados y sobre todo las siguientes 24 horas son muy importantes.

Tenemos que observar que hacen pipí y caquitas. Para ello le debemos de poner una caja pequeña llena de arena para gatos y meter al gatito dentro una primera vez. Cuando metimos a Kitty, empezó a comerse la arena así que hubo que estar mas pendiente para que no siguiera haciendo. Se le pasó de momento, se revolcó una cuantas de veces y se salió sin hacer nada pero ella ya sabía que esa era su arena y al cabo de un rato ya la estrenó con un pipí.

No fue hasta bien entrada la noche cuando hizo caquita, cosa que también es normal porque al no tener a la madre cerca que le estimulara pues le costó un poco de trabajo. Si vemos que en las primeras 24 horas ni hace pipí ni caquitas, hay que estimular con la ayuda de una gasa húmeda, frotar suavemente como si fueran los lamidos de su madre.

Hay que tener comida para gatitos preparada. Los piensos para gatitos de alta gama son los mas aconsejables y siempre habrá que ponérselos un poco humedecidos.

Si son demasiado pequeños, como es el caso de Kitty que no tiene el mes, hay que estar preparado con leche para gatitos, una jeringuilla, conta-gotas o biberón especial para gatitos.

Teniendo su arenero, su pienso y leche por si no quisiera aun pienso por pequeña y solo quisiera leche, un gato no necesita nada mas para su llegada.

Si sabemos que el gato proviene de una finca a campo abierto como era el caso de Kitty, hay  que hacer como hizo mi mujer, que estaba preparada con un buen surtido de productos especiales para gatitos y todos ellos contra bichos y pulgas. Sinceramente, a mi no se me hubiera pasado por la cabeza pero después de lo que os he contado en la entrada anterior, fue lo mejor que pudo hacer mi mujer, mas vale prevenir que curar.

Kitty lleva ya entre nosotros tres días, llegó el sábado por la mañana. El día del sábado la tuvimos todo el tiempo metida en una caja y solo la sacábamos para que comiera o fuera al arenero. No queríamos asustarla mucho. El segundo día la dejamos un rato libre y fuimos alternando paseos donde empezaba a cotillear la casa y ratos en la caja.

Hoy ya la hemos dejado suelta por la casa, donde ya ha conocido a Nala y Cyara, las dos perras y a dos de los gatos, a Artemiso el cual ni se le ha acercado y a Pukka, con la que ya ha tenido unos cuantos encuentros y Pukka no le hace mucha gracia pero tampoco ha hecho nada por enfrentarla. A la que aun no conoce es a Luna pero tampoco vamos a forzar el encuentro, la casa es muy grande y cuando Luna quiera presentarse, ya vendrá ella sóla.

Por ahora se le ve muy bien, poco a poco empieza a comer pequeñas dosis de pienso humedecido y va al arenero sin ningún tipo de problemas.

Los primeros momentos son muy importante y siempre hay que estar muy pendientes sobre todo si son tan pequeños como Kitty y siempre no dudar nunca el acudir a un veterinario en caso de que algo no vaya bien.

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