Perros de chalet

Como conseguir que el perro esté tranquilo en casa

En la pasada visita de Nala al veterinario nos dimos de cara con algo que no estábamos haciendo bien con ella, sin embargo si hacíamos bien con Byanca y era el sacar a pasear a Nala a la calle.

Nala, un pastor belga que vive en una casa con bastante terreno para ejercitarse, nunca la sacamos a pasear. No es ni por flojera ni por pereza simplemente pensábamos que el tener tanto terreno para correr pues no necesitaba de mucho mas.

Con Byanca es diferente, al ser un pequeño beagle, nuestra hija cada vez que sale a caminar se la lleva y le da un paseo, mas que nada por no ir ella sola.

¿Por qué hacemos mal con Nala? Pues precisamente eso es lo que nos estuvo comentando el veterinario el pasado día, y así os lo transmito.

Los perros, aunque vivan en casas con bastante terreno, tienen que salir de vez en cuando para cambiar de lugares, de olores y de ambientes.

No se trata de sacar al perro 3 veces al día como si de un perro de piso se tratara pero al menos una vez y un paseo largo es recomendable.

En ese paseo, el perro tendrá otros olores, otras sensaciones, otro camino. Olerá, escuchará y verá otras cosas que no son siempre las mismas que vea día tras día en su parcela.

Nos estuvo el veterinario dando recomendaciones de que hacer con Nala, no a diario pero si de vez en cuando.

El paseo diario era indiscutible, a poder ser por caminos diferentes cada tiempo para que no se le vuelva monótono el recorrido.

Llevar al perro a parques, eventos o lugares donde hayan mas perros es algo muy necesario porque los perros deben de relacionarse entre si.

Quedar con amigos que tengan otros perros es también otra buena idea porque de esa manera los perros se divierten juntos.

La playa, el campo, la montaña, son lugares perfectos para llevar a nuestros perros y que disfruten de un día maravilloso.

La monotonía es perjudicial tanto para las personas como para los animales por lo tanto, los perros de chalet , como el veterinario suele llamar a estos perros, son perros sanos pero infelices porque viven recluido en su parcela y no van mas allá.

Sin duda alguna vamos a comenzar a pasear a Nala , primero pequeños paseos para que se vaya acostumbrando y sobre todo que vaya tranquilizando porque en los primeros paseos ha estado muy alterada ante lo nuevo que se le ha presentado delante de ella. Lo iba mirando todo, iba recreándose en cada ruido, parándose en cada olor, iba disfrutando pero muy alterada. Poco a poco va relajándose y ahora, cuando nos ve con la correa en mano, se pone a dar saltos de alegría porque sabe que llega la hora del paseo, incluso ya ni le molesta el bozal porque sabe que no toca veterinario.

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