Preparatorio para esterilización

Preparatorio para esterilización

Hoy ha llegado el día en el que se van a esterilizar a Abby, Lía y Buffy. De hecho, ahora mismo siguen ingresadas y acabamos de hablar con el veterinario quien nos ha confirmado que las tres operaciones han salido estupendamente y que a las 5 de la tarde podemos pasar a recoger a nuestras gatas.

En la entrada de hoy vamos a explicar un poco la antesala a la esterilización. Las gatas se deben de esterilizar cuando el veterinario nos lo recomiende, se guían por edad y por peso. Tienen que tener una edad mínima y un peso mínimo para poder entrar en quirófano.

Antes del día de la intervención se hacen unas analíticas donde el veterinario comprobará que las gatas están en perfecto estado para entrar en el quirófano.

Las gatas deben de tener puesto el microchip, las vacunaciones al corriente así como estar desparasitadas internas y externamente.

Pasado todo este trámite, solo queda poner fecha de quirófano. En nuestro caso, al ser tres gatas del tirón, tuvimos que esperar un poco más porque necesitábamos un día donde no hubiera cirugía programada.

Quedamos con el veterinario a las 10 de la mañana y nos dió una serie de indicaciones que tuvimos que seguir.

Desde la noche anterior, a las 12 de la noche, no podían ni comer ni beber. Las gatas llegaron al veterinario en total ayuna. Muy importante para entrar a una operación.

Con este tema hay que ser muy cuidadoso, no basta con quitar el bebedero y el comedero hay que ser más listos que ellos.

Los gatos si tienen sed, van a beber de donde sea. Ellos no entienden que no pueden hacerlo. Así que toca revisar bien la casa y quitar todo aquello que puedan beber como cerrar bien la tapadera de los WC para que no beban de ese agua, hay que cerrar bien los grifos para que no beban de algún salidero de agua así como quitar todo a lo que tengan alcance con agua, tipo jarrón, bandejas de macetas con agua etc.

Con la comida pasa igual, no podemos dejar absolutamente nada a su alcance. Ni su comida ni cualquier tipo de comida.

A la hora de salir para el veterinario, hay que llevar la documentación de las gatas, así como una gata en cada transportín. Tienen que estar separadas, sobre todo para una vez que vayan saliendo de quirófano estén cada una en un transportín y no se hagan daño unas a las otras con el collar isabelino.

Ahora mismo solo os puedo contar la antesala de la operación. En la entrada de mañana os contaré que tal fue la recogida en la clínica así como su llegada a casa.

En cualquiera de los casos, los gatos se dejan en el veterinario a primera hora de la mañana y se pasan a recogerlos a primera hora de la tarde.

Dependiendo del veterinario, se paga la operación antes, o después. En nuestro caso, en día que cerramos fecha se pagó una parte y antes de la operación, cuando llevamos a las gatas, se pagó el resto.

Estamos deseando de recoger a nuestras pequeñas pero muy contentos porque con esta operación le vamos a evitar muchos problemas de celo, embarazos y demás enfermedades.

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