Y de pronto, comenzó a maullar más

El gato nervioso

Que un gato maúlle es algo normal pero cuando se pasa de un maullido normal a estar maullando todo el tiempo, hay que averiguar el por qué.

A Otto le está pasando, no para de maullar todo el tiempo y al ir descartando cosas hemos llegado a la conclusión que ha aumentado sus maullidos porque en casa hubo cambios significativos.

Por un lado, Artemiso ya no se encuentra con nosotros y por otro lado, Abby ha tenido tres cachorritos.

Esos cambios le tienen alterado y eso le hace el maullar mas tiempo y mas fuerte. Por suerte, cuando lo escuchamos, lo llamamos, acude y tras unos segundos dándole caricias, se le pasa.

Las cosas que hay que vigilar si nos encontramos ante un gato que ha aumentado sus maullidos son las siguientes.

Enfermedad, es lo primero que hay que descartar. Hay muchas enfermedades que le provoca al gato mas hambre, mas sed o dolor y todo ello lo manifiesta nuestro gato maullando. Cuando se van haciendo viejos, suelen aumentar los maullidos y cuando están en época de celo también. En estos dos casos, no se puede hacer nada.

Descartando la enfermedad, nos tenemos que centrar en ver si simplemente quieren llamar la atención. A los gatos no les gusta estar solos mucho tiempo. Una cosa es que sean tranquilos y les guste de vez en cuando estar relajados pero otra cosa es que les guste estar solos. Para comprobar que nuestro gato maúlla simplemente porque se siente solo simplemente hay que observarlo. Suelen maullar junto a nosotros, como llamándonos, y una vez que consiguen las caricias o las atenciones, dejan de maullar. Hay que evitar que el gato siempre se salga con la suya así que vamos a mirar hacia otro lado cuando nos reclamen una caricia y vamos a jugar y a acariciarlo, masajearlo, cepillarlos etc cuando esté tranquilo y sin maullar. Hay que jugar con el gato todos los días, al estar activo se cansará y al estar cansado, descansará mas.

Pueden maullar por la comida. Os aseguro que es horroroso el escuchar a un gato maullarte cuando estás en la cocina o cuando alguien está en la cocina. Simplemente piden comida porque en algún momento la obtuvieron. Solucionar este problema de maullidos reclamando comida es tan simple como dar de comer cuando hayan dejado de maullar.

El estrés es otra cosa que altera al gato y por lo tanto aumenta los maullidos. El estrés por mudanza, cambios, llegada o falta de alguien en el hogar, ya sea mascota o persona. Todo ello altera a un gato y por lo tanto lo manifiesta maullando, como es el caso de Otto. Un poco de mas de atención y de mimos, lo irá calmando poco a poco y pronto pasará.

Lo que nunca debemos de hacer es ignorar tanto al gato como al posible problema que exista. Castigar al gato por maullar ni sirve de nada, mucho menos si el castigo es físico donde lo único que conseguiremos es que el gato desconfíe de nosotros.

No ceder , el ceder ante las peticiones del gato nos hará que la cosa siga igual o que empeore.

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