Gato calumniado termina desesperado

Sí, lectores y lectoras, estoy harto, ¡harto! A la vista está que soy muy guapo y, por ende, envidiadísimo. No todos los días se ve un angora turco de grandes ojos verdes y los pelos tan largos, hasta ahí de acuerdo, ¿pero es necesario sacarme chismes? La primera calumnia, ¡pásmense!, viene de parte de la envidia cochina en general, que insinua que yo no escribo este blog, sino que tengo

Continúa leyendo