Visita al veterinario

  El viernes pasado fui con Kitty al veterinario a una consulta para despejar las dudas que tenía sobre la conveniencia de vaciarla. Esta vez el embarazo psicológico le ha durado muchas semanas, no quería salir a la calle, no comía e iba con su muñeca de habitación en habitación lloriqueando. Cuando buscaba un lugar seguro, excavaba con sus patas, la ponía  y  luego con el morro la tapaba. El embarazo psicológico 

Continúa leyendo