El pastor de Brie, un fiel guardián y amigo

Aunque el pastor de Brie sea un perro aparentemente fuerte y de guarda, es un perro muy sensible, por lo que se obtiene más de él mediante recompensas que mediante castigos.

Hay que tratar al pastor de Brie con cariño. También precisa ejercicio y es un perro tan simpático que cualquier actividad le parece divertida. Pero la poca dificultad en su cuidado contrasta con la difícil combinación de sensibilidad y firmeza que se debe tener a la hora de su adiestramiento.El pastor de Brie pertenece a una raza de perros franceses y se registra por primera vez en 1809, así que, como todos los perros europeos, posee una larga historia.
Se cree que el pastor de Brie y su hermano de pelo corto, el pastor de Beauce, proceden del perro ya conocido en la prehistoria, por tanto llevan muchísimos años tratando y conviviendo con el ser humano, lo que hace que se forjen unos lazos muy estrechos entre dueño y perro.