Expulsado del metro

La semana pasada,   Pablo accedió al metro de Madrid como siempre acompañado por su perro llamado Ratón  al que lleva siempre en una bolsa (de raza Pinscher de  3 kilos y medio). Lleva haciéndolo cinco años y nunca le han dicho nada. En cambio, aquella noche el conductor del convoy le exigió que abandonara las instalaciones porque “no podía viajar con perro”. Pablo le contestó: “ no voy a marcharme”. Según Pablo, Ratón no es un animal

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