Quien con cobayas duerme apestando se levanta

Lectores y lectoras, al fin ha llegado el momento de hablaros sobre Rhadamés. Rhada es mi cobaya, tiene dos años y hace uno que lo adoptamos. Llegó desde Madrid, víctima de un desahucio. Tristemente, el resto de sus compañeros terminaron en manos de criadores, pero a él lo salvamos y desde esa fecha mora en mi domicilio. Se trata de una mezcla entre rata y conejo con costumbres tan extrañas

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