City Dog Project

Desde que se inició este proyecto en Barakaldo no había podido ir a ninguna sesión informativa, por fin tuve un hueco y el jueves pasado participé en una de las muchas charlas que hay al mes. Barakaldo cuenta con alrededor de 8.500 perros censados en la ciudad, es decir, más de un 8,5% de los barakaldeses tienen mascota. Este proyecto independiente, innovador y pionero busca mejorar y facilitar la convivencia con los perros en la ciudad ya que hay quejas, problemas y conflictos entre las personas que tienen perro con las que no. Esta experiencia quiere reivindicar la presencia positiva del perro en la ciudad y mejorar la convivencia perro – persona.

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Para ello cada miembro se compromete a cumplir lo que se ha denominado “Acuerdo Barakaldo City Dog Project“:

1-Fomentar el bienestar físico, mental y social del perro.

2-Ser responsable de que el perro realice sus necesidades en lugares apropiados y recoger los residuos que origine.

3-Llevar al perro atado y evitar que moleste a otras personas.

4-Mostrar una conducta respetuosa y tolerante en las situaciones conflictivas que puedan surgir en relación a la presencia de perros.

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Los dueños participantes reciben un colgante, el carné “Barakaldo City Dog”y las cintas de sociabilidad. Éstas se utilizarán para el semáforo canino las cuales facilitaran la comunicación con el resto de perros y personas de la ciudad y están basadas en el programa “The yellow dog“, una técnica basada en un código de colores para saber qué perros son amistosos y cuales necesitan más espacio o son reactivos y es mejor no acercarse demasiado a ellos. Esta idea surgió en Suecia “Gulahund”, Perro Amarillo en castellano. Todo perro que lleve un lazo amarillo en la correa estará indicándole al mundo que necesita su espacio. Los perros al igual que nosotros pueden estar estresados, ser miedosos o han podido sufrir algún tipo de experiencia traumática…, así que necesitan su espacio. Lo mejor es no tocarle, acariciarle o que le huela otro perro para evitar sustos, malos ratos y se evitarán mordiscos.

Después del lazo amarillo, se han añadido otro dos colores más: el verde para perros amistosos que no tienen problemas ni con otros canes ni con humanos y el rojo, para perros reactivos a los que no es buena idea acercarse en ningún caso. Este proyecto cuenta con cerca de 100.000 seguidores en las redes sociales y con el apoyo de asociaciones de adopción de animales. La creadora fue la etóloga Tara Palardy. La idea del lazo amarillo le surgió debido a que en su trabajo como educadora canina se encontraba con muchos perros que se ponían muy nerviosos cuando adultos o niños se les acercaban demasiado y también con otros perros que sencillamente necesitan espacio porque son ancianos o acaban de atravesar una enfermedad.

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Los ciudadanos que participen pasarán a formar parte de una comunidad y  tendrán acceso a charlas informativas sobre el comportamiento de sus mascotas, los problemas de agresividad, de miedo, su bienestar… Esperemos que el proyecto se haga realidad y se facilite la convivencia entre perros y ciudadanos.

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Kisses,

Olalla

perro

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