Georgia y Pepper

Georgia  Bradley, una chica inglesa,  se encontraba de vacaciones en la isla de Creta. Cuando se encontraba disfrutando  del sol en una playa, dos  hombres comenzaron a acosarla y hacerle insinuaciones sexuales. Uno de ellos, llego incluso a cogerla del brazo.

De repente de la nada, un  perro callejero negro salió en su defensa y comenzó a ladrarles a estos hombres, éstos  decidieron dejar a  la chica  en paz. El perro se quedó junto a ella, ya que  estaba muy asustada y le lamía las manos para consolarla.
55d754c61d00006e001457d1
Ella  regresó al apartamento y  el  perro, al que había puesto de nombre  Pepper, la siguió fielmente. Ella estuvo recogiendo las cosas pues ese día volvía a Inglaterra. Cuando el taxi pasó por ella, Pepper corrió detrás del automóvil y eso le rompió el corazón a Georgia.
55d754c61d00002f001457d0
Le hizo la promesa de que volvería a por él. Pues dicho y hecho, volvió dos veces más y después de un total  10 mil kilómetros, le encontró en la misma playa. Georgina arregló todos los  papeles, le sacó  un pasaporte para perros, lo vacunó, desparasitó y le puso el microchip. La sorpresa fue que Pepper no era un perro sino una perra. En cuanto pudieron volaron  a Inglaterra. Allí cuando estaba pasando los 21 días de  obligatoria cuarentena, el veterinario a cargo le llamó a Georgia para preguntarle si era consciente de que su perra estaba embarazada. En  cuanto terminó la cuarentena, la llevó a su casa  para que ahí nacieran sus seis cachorritos, a los cuales también adoptó.
55d754c51d00006e001457cf

fotos: www.huffingtonpost.com

Georgia  esta muy contenta aunque dice que : “ha sido una experiencia loquísima y  Pepper se ha adaptado maravillosamente“.
Kisses,

Olalla perro

5 comentarios sobre:
“Georgia y Pepper”

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*