Golpeada

 

María de las Viñas, es una mujer invidente de Madrid. El otro día quiso comprar la merienda de su hijo en una tienda de alimentación del barrio del Pilar. Iba acompañada por su perro, su hijo  y su hermana. Al entrar en la tienda con su perro lazarillo, regentada por una pareja de origen asiático, el hombre le indicó que el perro no podía pasar. María trató de dar explicaciones sobre cómo la ley permite a estos perros la entrada a cualquier sitio. Ante la negativa, llamó a la policía para denunciar el caso. En ese instante, María comenzó a ser agredida por la  mujer  con un bate. La agresión continuó en la calle, recibiendo golpes en brazos, cabeza y pecho. La llegada de varios viandantes y de la policía permitió que cesara la agresión. Tras ser atendida por los servicios de asistencia sanitaria, María presentó la correspondiente denuncia en comisaría.

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fotos:ONCE

La Organización Nacional de Ciegos (ONCE) en un comunicado lamentó la situación sufrida por esta mujer, así mismo, espera su pronta recuperación. También, recordó  que la normativa vigente reconoce el derecho de los usuarios a deambular y permanecer, acompañados de su perro guía, en transportes y lugares públicos o de uso público. Por otro lado, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi),  ha instado al ministerio fiscal a que actúe con urgencia ejerciendo la acción penal contra los responsables de la agresión.

La ONCE ha realizado varias campañas de concienciación en defensa de los derechos de las personas ciegas usuarias de perros lazarillo, en 2009 junto a la Federación Española de Hostelería se llevó a cabo la campaña “Colabora sin reservas”. El objetivo era  impulsar el derecho de los usuarios de perro guía a acceder a restaurantes, bares, cafeterías, hoteles y otros establecimientos del sector. Se editaron 55.000 trípticos en castellano, catalán, gallego, euskera y también en chino.

En España hay en estos momentos 1.030 usuarios de perros guía, de los que 232 residen en la Comunidad de Madrid. La gente no va con perros lazarillos, perros de terapia o de asistencia por capricho sino porque son necesarios para poder moverse tener autonomía y seguridad, facilitándoles  una mejor calidad de vida para su total integración dentro de la sociedad. Esperemos que poco a poco la sociedad se conciencie y tenga empatía con las personas discapacitadas.

Kisses,

Olalla perro