La importancia del microchip

 

El viernes de la semana pasada, la comisaria de la ertzaina de Hernani recibió un aviso de una perra que vagaba por una carretera. Tras confirmar que tiene microchip, se intenta  localizar al dueño pero al parecer los datos eran  incorrectos y no se logra contactar con él. Por esta noticia, he querido analizar la importancia de que vuestros perros tengan el microchip y los datos actualizados pero, también, que los cuerpos de  seguridad ciudadana dispongan de ellos.

Un microchip de  identificación es una pequeña cápsula de cristal especial, del grosor de un grano de arroz y de menos de 1.5 cm de largo, en cuyo interior hay un transponedor con un código único que es lo que sirve para identificar a nuestros perros a lo largo de su vida. El veterinario “inyecta” el chip bajo la piel, en el cuello, y lo suele hacer cuando el perro tiene entre mes y medio y dos meses. El microchip es obligatorio. Éste lleva asignado un número y ese número está asociado a todos nuestros datos y los datos del perro. Si te mudas de ciudad, cambias de domicilio o de móvil, tendrás que acudir al veterinario para que actualice los datos. Este microchip es como nuestro DNI, la finalidad con la que se creó para evitar abandonosrobos y, sobre todo,  facilitar que cualquier perro perdido pueda volver cuanto antes junto a su familia.

Aún no existe una base de datos a nivel nacional y cada comunidad gestiona sus propios datos. Si en algún momento se nos pierde nuestro perro hay que notificar la perdida en el ayuntamiento, policía local y en el archivo de animales de compañía donde tenemos que aportar el nº de microchip y nombre del perro, fecha y lugar  donde se perdió el perro así como nuestros datos y teléfono de contacto. Si tu perro se pierde o extravía en otra comunidad lo mejor que puedes hacer es notificarlo en ambas.

Identifizierung des Welpen mit Lesegerät

Todos los veterinarios tienen un lector de microchips y la policía también debería disponer de ellos. Os decía que deben tenerlo pero, al parecer, no es así. A nosotros nos obligan a ponérselo pero luego las autoridades no tienen los medios para leerlos y el microchip no sirve de nada.

Una chica ha creado una petición para que las personas encargadas de recoger a los animales muertos en la vía pública, ya sean carreteras nacionales o provinciales, comarcales  lleven un lector de microchip. Su historia es la siguiente: la perra de su hermana se perdió, tras buscarla, al final la encontraron atropellada. Su hermana  llamó  a la policía, después a la guardia civil y éstos le dijeron que contactara con el “servicio y mantenimiento de carreteras“. Según le dijeron las órdenes que tienen son “cogerlos y apartarlos de la carretera“, además de enterrarlos en el descampado más  cercano. No hacen ningún tipo de chequeo de microchip, ni llaman a la perrera o al seprona para identificar a un posible dueño. La persona que se lo contó, era una empleada del servicio de carreteras y le dio un punto de enterramiento de su perro  distinto y desenterraron a un pastor alemán.  La empleada no tenía un parte de incidencias con los datos del suceso. Al final y gracias a la colaboración de una vecina, tras mucho insistir y llamar consiguió dar con la persona que enterró  a la perra.  Ha querido denunciar el procedimiento tan penoso que se sigue y quiere que se utilicen los lectores de microchips. Pincha aquí para firmar la petición.

Kisses,

Olalla perro