Parásitos internos

Si la semana pasada hablábamos de los parasitos externos que pueden atacar a nuestra mascota, hoy os quiero hablar de los parasitos internos. Éstos son organismos vivos que se alimentan de otro ser vivo, en este caso, de nuestro perro. Los más frecuentes en los perros son los comúnmente llamados gusanos,  pueden ser:

- Redondos (nematodos):  se alojan en el intestino delgado de los animales de compañía y provocan diarrea. Pueden producir varios tipos de síntomas: respiratorios, disminución del apetito, debilitamiento del pelo, diarreas intermitentes y distensión abdominal.

- Planos (cestodos o tenias): los huevos de este parásito se expulsan a través de las heces de los perros. Contaminan el medio y pueden ser ingeridos de manera accidental por las personas y otros mamíferos. Dan lugar a la formación del llamado “quiste hidatídico”  y que viven en los órganos de los perros, frecuentemente en su intestino pero también en el corazón o los pulmones.

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Los perros se contagian de diversas formas:

- De forma directa al lamer y olfatear el suelo, tanto en la ciudad como en el monte.

- Al ingerir un hospedador intermediario que contiene en su interior el parásito (por ejemplo al ingerir una pulga portadora de larvas de la tenia Dypilidium caninum).

- A través de la picadura de un mosquito, como en el caso de las filarias.

- Durante el embarazo, a través de la placenta y también desde la leche durante la lactancia.

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Cómo podemos combatir a estos  parásitos externos:

– Analizando las heces del animal para detectar la presencia de parásitos.

– Desparasitando con regularidad al perro.

– Es recomendable alimentar al animal con productos específicos y evitar la carne cruda.

- Tener una buena higiene cuando se convive con un animal.

Los daños son variados y pueden tener graves consecuencias, desde lesiones en los tejidos hasta obstrucción intestinal, provocando infecciones graves e incluso la muerte de nuestra mascota. Cuando son cachorros se  deben desparasitar a partir de la segunda semana de vida y repetir cada dos semanas hasta la duodécima semana y a  los perros adultos se les debe desparasitar cada tres meses.

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La presencia de parásitos puede pasar desapercibida, si  detectas que tu perro tiene menos apetito, ha perdido peso, vomita, hace las heces blandas o su pelo está mate y se  le cae más que normalmente, es el momento de llevarlo al veterinario para que le haga una revisión.

Hay muchos productos en el mercado que eliminan los parásitos intestinales (p. ej. Panacur para cachorros y Drontal o Milbemax para perros adultos). Lo importante es utilizar un producto de amplio espectro. A Kitty le doy su pastilla Milbemax  cada tres meses, este comprimido tiene un amplio margen de utilización, está indicado en gusanos planos y gusanos redondos, entre los que se encuentra la filaria.

Kisses,

Olalla perro

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